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Concurso de Cuentos :)

Estimados Amigos y fieles seguidores, ante todo agradecerles siempre sus palabras y cariño, esta vez les escribo para contarles que publique un micro cuento para un concurso español y quedo entre los 10 primeros, ahora el ganador se decido por votos.

Ojala se den un tiempo para entrar a

http://community.casaeolo.com/amigos/php/halloween2011.php 

búscalo como

“reminiscencia” de Claudiologia

Espero te guste y contar por ello con tu voto, te tienes que registrar, es rápido y puedes llenar pocos datos pero con ese registro se puede votar una vez por día hasta el 13 de noviembre…

Obviamente estoy aquí gracias a ustedes, que siempre me alentaron a escribir, a no dejar de hacerlo por ellos Gracias desde ya! Un abrazo

PD: recuerda, estamos en www.claudiologia.com

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Nos Mudamos…

Queridos amigos, seguidores, lectores ocasionales, curiosos, despistados, cibernautas todos, es para mi un placer invitarlos al nuevo ciber espacio para este blog, desde la semana pasada puedes visitar directamente www.claudiologia.com donde encontraras todo lo que aquí esta publicado y donde se publicarán nuevos post de aquí en adelante

Agradecer su apoyo, comentarios, lectura y sugerencias, pues son ese conjunto de acciones los que me motivaron a seguir creciendo en este espacio!!

No tengo más que darte que mi gratitud, nos leemos pronto!

Nunca he escrito de política, no creo ser un conocedor de la misma, ni mucho menos he participado de ella, soy simplemente un ciudadano más, que escribe desde un avión mientras se aleja de la fiesta electoral..

A pocas horas de celebrarse en Perú, la segunda vuelta electoral que dictará quien es el próximo presidente de nuestro país por un periodo de 5 años. Esta vez (como ya parece hacerse costumbre desde hace varias décadas), ningún contendiente supera el 50% de los votos y pasan los dos más altos votos a una elección cerrada, donde puedes elegir votar, esta vez, por Keiko Fujimori, Ollanta Humala o viciar/dejar en blanco tu voto.

Vale aclarar que en Perú las elecciones son obligatorias, y cada ciudadano debe ir este domingo a hacerlo, de caso contrario pagar una multa ya que sin el registro de la votación uno esta, por llamarlo menos, restringido de hacer una seria de trámites (cobrar cheques, abrir cuentas, trámites en el estado, etc.).

No voy a opinar de quien era o es la mejor opción para gobernar el país, pues cada quien tiene una muy respetable opinión, y vivir en tolerancia o democracia supone respetarla y aceptarla.

Hay quienes dicen que últimamente nos toca elegir al menos malo, al mal menor. Pues (aunque parezca ilógico para mis amigos extranjeros) esta vez nos toca elegir entre:

Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, hoy encarcelado y con condenas por décadas en un penal Peruano por uno de los escándalos de corrupción mas grande (documentado y filmado) en su gobierno, algunos cargos por participación en ordenes de matanzas a civiles (en el proceso de la lucha contra el terrorismo), Es conocido además por dar un autogolpe de estado, y renunciar vía fax a la presidencia del país desde Japón cuando se vio todo descubierto. Ella asumió el cargo de primera dama tras el divorcio de sus padres, y su madre denunciara una serie de maltratos físico mentales.

Y

Ollanta Humala, ex comandante del ejercito Peruano, Trabajo como tal en el gobierno de Alberto Fujimori, tiene múltiples denuncias (ninguna comprobada) por presuntos delitos de corrupción y homicidio. Intento comandar fallidamente 2 golpes de estado, su hermano, encarcelado hoy en día por haber tomado una comisaría en una provincia del país como un presunto inicio de golpe de estado, el resultado: 2 policías muertos, Además de su cercanía al presidente venezolano Hugo Chavez.

Estas son nuestras opciones. Estoy seguro que cosas buenas han de hacer estos candidatos pero digamos que esto es lo que “mancha” su hoja de vida, y digamos que es lo que me acuerdo o impacto porque si les pusiera todo lo dicen no me alcanzaría un solo post.

El Perú tiene poco más de 26 millones de habitantes, y la capital (Lima) concentra un poco más de 8 millones. Mas allá de la exactitud de la cifra, en las elecciones de primera vuelta en Lima no obtuvo ninguno de estos dos un porcentaje importante de participación, mas en las provincias del Perú ganaron largamente a sus opositores.

Me perdonaran mis amigos de Facebook, del Twitter y de Lima, donde ampliamente ganaron las opciones de centro derecha, pero la lección final fue que Lima no es el Perú. Que el pueblo ha sentido empatía con estos dos candidatos por alguna razón que no comprendemos, o queremos comprender.

A veces, como comente con algunas personas, los conceptos de socialismo, inclusión social, entre otros, no se entienden, pocos lo pueden explicar pero mucho se agarran de ellos para justificar sus actos. Conozco gente que se saca la mugre por su familia, trabaja día y noche y sabe que es construir una fortuna (pequeña o grande) y se da el lujo, después de muchos años de trabajo honrado, de darle una calidad de vida a su familia como la que el se privó o no pudieron darle… conozco gente que también a alcanzado niveles interesantes, y para lograrlo ha usado el camino fácil, el corrupto, egoísta y hasta inmoral… conozco gente que es floja, increíblemente floja, que no le gusta trabajar, que espera que le regalen las cosas, que prefiere alquilar su chacra y no hacer nada que recibir un préstamo y trabajar 3 veces más para ganar 20 veces más… conozco gente muy culta, capaz, creativa, emprendedora que han marcado la diferencia y la vida los ha premiado.

La pregunta es ¿de que tipo de persona eres tu? Pues los grandes pensadores concluyeron hace ya tiempo que “los gobernantes son el reflejo del pueblo”.

Es muy fácil hablar en un taxi, en un café, o en una vitrina social (como una pagina de redes sociales) sobre el rumbo correcto que debería llevar el país, atropellando las ideas de otros cuando en el fondo no se hace nada por cambiar esa realidad.

No digo que te hagas socio de un partido político y asistas religiosamente cada miércoles a sus reuniones, pero si puedes ser consecuente con las buenas costumbres que nos deberían llevar a una educación social como no darle coima al policía (sabiendo que estas en infracción) no comprar objetos en las Malvinas o parecidos (sabiendo que son robados) ni comprar piratería (ropa, música, películas, etc.) ni votar basura en la calle o infringir las reglas simples de conducta urbana como cruzar la pista por donde fuera, parar al bus o a la combi en la mitad de la calle (para luego decir que los “choferes” hacen lo que les da la gana), respetar los semáforos y señalizaciones, porque estas acciones y miles más son las que nos han traído hoy a esta elección.

Quizá me equivoque, pero es mi humilde opinión, son estas normas urbanas las que se respetan en países llamados desarrollados, y por consiguiente parecen ser las que han logrado que estén donde estén.

Estoy seguro que va a llegar, tarde o temprano, alguien que realmente se preocupe por todo, repito TODO, el país y tenga una labor desinteresada en el gobierno y logre esa inclusión social famosa, que vea al país como la empresa rentable que es, y que la gente se eduque mejor para tener un país con reglas sociales claras, entendibles y respetadas por quienes vivimos en nuestro querido Perú.

Prácticamente todos los países tiene los mismos problemas, la diferencia es el porcentaje de participación de la pobreza en ellos, ponga atención a ese numero, donde mas pobreza existe más desigualdad, más corrupción, más muerte… más

Yo soy uno de los 26 y más millones de votos que se verán emitidos este domingo, con mi voto no se hará la diferencia creo yo. La diferencia la hago cuando respeto el semáforo, cuando tengo mis documentos en regla, cuando al policía lo respeto al no ofrecerle $3 dólares por no cumplir su trabajo, cuando dejo la basura en su lugar, cuando trato bien a quienes trabajan conmigo, cuando hago empresa legalmente (sin sobornar para conseguir las cosas), cuando actúo construyendo (y no destruyendo), cuando comparto lo que sé, cuando cumplo mi palabra y hago lo que digo que haré (llegando a la hora, entregando el programa, cumpliendo el pedido, etc. etc.) y considero en la medida de lo posible ser lo más justo con quienes me rodean.

Hace mucho leí, y hasta hace poco comprobé, que efectivamente uno es el promedio de las 5 personas que te rodean, veo a mis 5 allegados y siento orgullo, veo en ellos mi reflejo hoy y las cosas que tengo que mejorar para ser ejemplo de un progreso y no unas líneas en un blog que poca gente lee.

Este domingo es una obligación votar, he dicho en broma que huido de esa responsabilidad, pero no es cierto, igual regresaré y pagaré mi multa, y para quienes me preguntan insistentemente por quien votaría pues mi elección democrática es: viciar el voto. No me siento identificado con ninguno, y prefiero dejar unas frases y dibujos para que se rían los (obligados) miembros de mesa a la hora de su conteo.

Hay quienes me dicen que viciar el voto no es responsable, lo respeto, lo entiendo, pero es mi elección, y lo ha sido desde que tengo facultad de voto, y cuando esté en una lista de sufragio alguien con quien realmente me identifique sin duda votaré por él.

Hoy, desde un avión, alejándome miles de kilómetros de mi patria, no seré parte de esta fiesta democrática, pero la verdad que NO me interesa quien salga elegido este domingo, yo regreso el martes más cargado que nunca a trabajar duro, muy duro, por mi, mi familia, mis amigos, por mi sociedad y poner un granito de arena para que de una vez y por todas grites: viva el Perú carajo! Por que lo sientas, lo vivas, te des cuenta que el Perú lo tiene todo y no solo porque lo extrañas cuando te vas a vivir (por necesidad) al extranjero.

“deja de preocuparte, mejor ocupate”

Ella está apoyada en la ventanilla 7A del avión que la llevará a miles de kilómetros de su país, el piloto avisó oportunamente el tiempo de vuelo, la altitud y velocidad entre otros datos, pero ella sólo mira de cuando en cuando su reloj, deseando que esos minutos pasen rápido para llegar pronto a su destino. Vuelve y mira las agujas del reloj pulsera swatch que compró dos años atrás por su cumpleaños y siente que el segundero anda con una inusual lentitud, siente que todo pasa en calma, menos los latidos de su corazón.

Reclina el asiento, lo inclina, se apoya en la ventanilla, luego en el espaldar, abre un libro, finge que lee, lo deja, busca en su cartera su ipod, intenta prenderlo, lo deja, ve el reloj de nuevo, mira el techo, transpira, ve la película, busca los audífonos para escuchar, lo deja, se reclina, respira profundo, vuelve a ver el reloj y piensa en que ya debería llegar.

Lo conoció hacían pocas semanas, el tipo llegó a su país para una charla y ella por encargo de su jefe “tenía” que asistirlo, y léase “tenía” con desgano pues las circunstancias que rodeaban ese evento en particular no eran las más gratas para ella. Y así fue, protocolar encuentro, charla enmarcada dentro de lo normal, cena moderada y acabó el día. El siguiente día de trabajo fue mucho más suelto, intercambiaron miradas, sonrisas, coquetearon y ahí pudo terminar todo pero ella le ofreció llevarlo al aeropuerto, de camino las risas no faltaron, los comentarios como “qué pena que me quedé dos días y no conocí nada” o “motivo para que regrese” eran de los que adornaban el corto trayecto al terminal.

Antes de despedirse en el aeropuerto, él le tomó la mano, y ella casi perdiendo la voz, en vez de decir un protocolar “gracias por su visita, vuelva pronto” le dijo sonrojándose “me hubiera gustado que se quedara un par de días más.”

Ahora nuevamente su cabeza apoyada en la ventanilla 7A del avión, se empaña por la respiración fuerte que le dejó su sonrisa al recordar su picardía, al atreverse a decirle semejante cosa, y peor aún, que él cancelara su vuelo y se quedara efectivamente dos días con ella. Comieron, rieron, pasearon, se conocieron, intimidaron y se amaron.

Y ahora ahí va ella, semanas después camino a verlo, su país quedaba muy lejos, así que decidieron encontrarse en un punto medio, un lugar donde le fuera fácil llegar a ella, y fácil llegar a él. Lo acordaron en sus interminables conversaciones noche tras noche desde aquel encuentro.

Estaba nerviosa, quería saber si todo lo que había estado pasando estas semanas era real, la duda la asaltaba de cuando en cuando pensando en que quizá él no era la persona que estaba idealizando, la asaltaba con mayor intensidad la fantasía de ver en él el hombre de sus sueños, de romper paradigmas y creer en el amor como nunca antes lo había hecho. Apoyada en su asiento jugaba con su reloj mientras lo veía.

Lo imagina sentado en un avión camino a verla, a la misma velocidad, hacia el mismo destino, en ese mismo momento, pero viniendo de un lado totalmente opuesto. No podía dejar de reírse, de soltar la risa nerviosa de quien se pilla haciendo una travesura, miraba nuevamente su aletargado reloj.

Él se tomó la delicadeza de escribirle una carta dos semanas después de conocerla, allí le había confesado el amor inexplicable que sentía hacia ella, el miedo que le provocaba no poder imaginar un futuro, la ilusión que le daba conocer a alguien con sus cualidades, y párrafos y párrafos hablando de su belleza. Ella no se había terminado de dar cuenta que estaba terriblemente enamorada, pese a que creía que estaba yendo “a ver qué pasaba.”

Su concentración se cortó de improvisto pues el capitán anunciaba el aterrizaje en breves minutos, ella guardó todo en su cartera y sacó su maquillaje, necesitaba pintarse, pues si sus cálculos eran exactos al salir del avión él ya habría aterrizado media hora antes, fue al baño, se lavó la cara, se cambió de blusa, regresó a su asiento se maquilló, acomodó el cabello, y de un diminuto gotero echó por su cuello la fragancia que lo volvió loco en su primer encuentro.

Caminado por la manga del avión, ya de bajada, repasó las mil y una escenas que tendría para cuando lo viera, no sabría si quedarse inmóvil, o quizá correr, gritar era una opción, llorar una más probable, pero sudar era la inevitable, no dejaba de caminar rápido y sentir un ligero temblor en su ser, ¡Qué emoción! Pensaba.

Al salir de la sala de embarque catorce buscó entre los curiosos y no lo vio, fue al monitor y verificó que efectivamente su vuelo había llegado hacia treinta minutos, fue corriendo hasta la sala veintisiete donde probablemente se quedó esperando y vio mucha gente embarcando ya para otra ciudad, no estaba allí; se confundió, regreso a su sala, la catorce, podía ser que entraba al baño, lo espero cinco minutos, diez, quince, entró en pánico. Cambió unos billetes de dólar y llamó a su celular, apagado. Se le ocurrió que perdió el vuelo, vio en el monitor y el siguiente llegaba en una hora, otro con escalas llegaba en tres, fue a la sala veintisiete, pidió saber si se embarcó y le respondieron que esa información era confidencial.

No tenía más remedio que esperar una hora si llegaba en el siguiente vuelo, fue a la sala dieciocho a esperarle, se sentó, puso la cara entre las palmas de sus manos y empezó a llorar, simplemente no quería pensar, se limpiaba el maquillaje arruinado por las lágrimas mientras miraba el reloj, desesperada de verlo pasar tan y tan lento.

En el siguiente avión no llegó, y en el otro tampoco, perifoneó su nombre y nadie acudió, entro a internet y no había rastro de él, llamó al hotel y nadie se había registrado aún, después de pensarlo mucho, cerca de seis horas después, llamo a su casa y le dijeron que “ha salido, ni idea si regresa”. Sintió morir.

Se sentó en el medio de una sala de espera vacía cerca ya de la media noche, sobre su pequeña maleta cargada de ropa para cuatro días, tres recuerdos de su país, y su cargamento de amores e ilusiones entreverados con su set de maquillaje y sus perfumes y soltó un llanto interminable, desconsolado, de aquellos llantos que casi no se escuchan pero que se sienten como a uno se le va el alma lágrima a lágrima y sollozo a sollozo

Así la conocí hace nueve años, yo llegaba de un vuelo largo desde Londres pasadas las tres de la mañana y me tope con esa conmovedora imagen, con esa increíble historia, y esa carita manchada por el maquillaje y la valentía de una mujer que no podía disimular un corazón roto, y hasta el día de hoy cuando pasamos (llegando, saliendo o en tránsito) por un aeropuerto guarda un silencio fúnebre y muestra una mirada incomoda.

“Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mí me han engañado las dos.” Me dijo aquella vez Alejandro al oído cuando le pregunté qué le pasaba, tenía un tono áspero, que bordeaba la melancolía pero la indiferencia de sus ojos hablaba de decepción.

Aquella tarde de café de los miércoles, sus reflexiones ácidas y divertidas estaban convertidas en un escala de grises trepando hacia la burla de los demás, del mundo y con el sarcasmo como nunca antes prendido le decía a un amigo, con un cigarrillo encendido: “Mira mi querido Carlitos, al término de una relación hay dolor y decepción. Pero tú tranquilo, que después te das cuenta de que no todo era tan lindo, sino que en su mayor parte estaba compuesto de engaños y más engaños.” Y luego simplemente se reía ante nuestra mirada atónita.

Alejandro no llegaba a los cuarenta, tenía una no tan exitosa carrera corporativa pero si un buen ánimo para vivir la vida, su soltería la llevaba de forma impecable, y sus conceptos sobre lo que creía y sentía lo tenía bien puestos, estrictamente definidos. Por lo general, nuestro círculo de amigos era un espacio de compartir donde nadie preguntaba a menos que uno comenzara la conversación. Charlas muy productivas salían siempre de aquel café de los miércoles, pues tocábamos todo tipo de temas.

Alejandro, aquella noche se despidió dejando un billete sobre la mesa, nos dijo “Adiós, adiós.” levantando la mano y dándonos la espalda con desden, y tras dar un par de pasos volteó medio cuerpo y nos apuntó con los dedos en los que sostenía, quizás, su veinteavo cigarrillo de la noche, para decirnos en tono firme y burlón: “Amigos… las mujeres nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos.” Se dio media vuelta, y se fue.

Nunca más volvió a nuestro encuentro de los miércoles, las primeras semanas pasó desapercibido, alguno que otro lo llamó a su celular sin mayor éxito. Al cuarto miércoles de ausencia decidimos llamar a su casa, la muchacha que atendía nos informó que estaba de viaje, luego cada quien por su lado lo volvió a intentar semanas tras semanas hasta que nos olvidamos ya del tema y lo recordábamos de cuando en cuando como diciendo “¿Y que será del loco ese?”, eventualmente su celular dejó de timbrar, el número de casa ya no existía, y la dejadez – o poca amistad – nos impidió irlo a buscar a su casa u oficina

Un amigo nos comentó que una prima suya lo vio en el aeropuerto, otro amigo lejano nos dijo que vivía en Europa, y otro incluso nos habló de Estados Unidos, fueron tantas versiones en espacios de tiempos tan separados que cualquiera podría tener el mismo valor.

A veces lo recordábamos con nostalgia, a todos se nos ocurría que quizás Alejandro estaría muerto, todos lo pensábamos mas nadie lo decía; cuando ese silencio incomodo venia alguien rompía el hielo con alguna anécdota: “¿Te acuerdas de ese chiste tan malo que contaba Alejandro, haciendo voz de viejito?” Las risas aparecían, las historias pasan de una en una y de tema en tema perdíamos nuevamente el hilo y con él su recuerdo.

Un miércoles, cuatro años después, llegó Carlitos con una sonrisa en el rostro, el periódico enrollado en la mano caminando rápido y agitándolo en el aire, sin decir palabra lo extendió finalmente sobre la mesa, lo miramos todos preguntándole que pasaba, y él sólo señaló un anuncio que decía: “Hoy, en la librería Faustino, se presenta el nuevo libro de Alejandro Iruey: Mujeres y miércoles de café.”

No lo podíamos creer. ¿Sería nuestro amigo Alejandro? ¿Un homónimo quizás? ¿Y ese título? Nadie terminó su café ni su comida, salimos todos camino a aquella librería, y para nuestra sorpresa estaba llena, fotógrafos, periodistas, mucha gente, mucha bulla, su libro por todo lado y una cola de gente esperando para que le firmaran una copia; y al final de esta fila, nuestro amigo, más canoso, con algunos kilos menos y su típica seriedad irónica. Intentamos acercarnos y el mastodonte a cargo de la seguridad del local nos dijo que sin un ejemplar que firmar no podríamos acercarnos, cada quien tomó un libro y nos pusimos en la cola. Yo, abrí el mío, no tenia dedicatoria, la primera pagina citaba a Alejandro Dolina: “Sólo los sueños y los recuerdos son verdaderos, ante la falsedad engañosa de lo que llamamos el presente y la realidad.”

Un día conversaba con unos amigos sobre bandas de rock pesado, en ese minuto Iron Maiden era el tema principal, cuando un señor nos interrumpió diciendo “esa música es satánica” a lo cual yo respondí en acto reflejo “la ignorancia es atrevida eh?”.

Para las personas que me conocen muy bien saben que la música es una parte esencial de mi vida, por lo general cada cosa que hago tiene que tener un sound track que le acompañe, muchas veces se escoge (dependiendo del estado de animo) y otras veces llega como un encargo divino…  y si, me gusta  todo tipo de música, no me considero un bipolar de la música por disfrutar una fusión de jazz en la mañana e ir a un concierto metal por la noche…

En la historia de la música han pasado todo tipo de eventos, el resultado de estos fue una larga categoría de música y sus respectivas ramas que, para los conocedores, les es más fácil ubicarlas. Así pues, luego del auge del rock and roll, alguno que otro genio de las cuerdas busco ritmos mas ágiles y sonidos más impactantes, incorporando distorsiones y elementos eléctricos a los instrumentos dando un salto del rock al rock pesado que termino siendo heavy Metal (si usted lector es un conocedor, sabe que existen y existieron bastantes más variantes entre estos géneros, pero la idea de este post es hacer un resumen y señalar un punto sobre este tipo de música).

Este genero Heavy se fue consagrando a finales de los años 70, cuando en esa época estaba de moda el punk, los peinados altos, los maquillajes y ropas coloridas, un grupo de gente tenia un mensaje que decirle al mundo que no podía transmitirlo con esos ritmos, necesitaba un sonido mucho mas impactante, fuerte, algo que transmita junto con el mensaje la energía que merecía en ese momento (y en la actualidad) como  Motörhead, Black Sabbath, Led Zeppelin,  Deep purple entre otros…

Empezamos hablando de Iron Maiden, y esta banda británica tiene mucho material histórico en el Internet, quizá solo mencionar que el nombre fue inspirado por la película el hombre de la mascara de hierro, la cual sugiero que vean para que entiendan el significado, hasta diría yo, poético de la doncella de Hierro. Maiden después de formarse salen al mercado con la canción que hasta estos días es un hito y siempre coreada en sus conciertos running free, la cual si buscan la letra y la traducen de satánica no tiene nada. Pues habla de un joven que sale por las calles una noche en su camioneta sintiéndose libre, o the number of the best, que comienza narrando un pasaje del Apocalipsis, pero  la letra habla de una persona que no sabe si soñó o no un ritual satánico donde ve cosas y al estar confundido no sabe si avisar a las autoridades… o una de mis favoritas Run to the Hills la cual les dejo para su propia conclusión:

El hombre blanco vino cruzando el mar
nos trajo dolor y miseria
mato nuestras tribus, mato nuestro credo
tomo nuestro juego para su propia necesidad

Luchamos fuerte luchamos bien
fuera en las llanuras les dimos infierno
pero muchos vinieron demasiados para tener fé
oh ¿seremos algún día libres?

Cabalgando a través de polvaderas y desiertos
galopando duro en las llanuras
cazando a los pieles rojas en sus guaridas
peleando con ellos con su propio juego
matando por libertad, una daga en la espalda
mujeres y niños y ataques cobardes

Corre a las colinas, corre por tu vida
corre a las colinas, corre por tu vida

Soldado azul en el desierto
cazando y matando, su juego
violando las mujeres y desperdiciando los hombres
solo los buenos indios son dominados
vendiendo su whiskey y tomando su oro
esclavizando a los jóvenes y destruyendo a los viejos

Corre a las colinas, corre por tu vida..

Oh! como olvidar mencionar FEAR OF THE DARK!!,  ese fue el primer album que compre de Maiden, y la cancon que me dejo afonico en el concierto… Y así, podría comentarles de muchas más, pero para cerrar el tema de Maiden, comentarles que es una de las bandas más sanas que he conocido en mi vida, los integrantes no usan drogas ni tienen problemas de alcohol, de hecho, miembros han sido despedidos de la banda, a los inicios, por empezar a tener problemas de este tipo…

Por el contrario desde los años ochentas Iron Maiden tenia su propio equipo de futbol el cual jugaba contra el resto del mundo, en partidos benéficos para recolectar fondos y donarlos a caridades, bueno, lo tienen hasta hoy pero digamos que los años no pasan por gusto (pueden ver un partido de hace un par de años en brasil Maiden vs Sepultura,  aqui:  http://www.youtube.com/watch?v=k8gfMhGHfHc&feature=related)

Hoy por el hoy, el vocalista de la banda, Bruce Dickinson es el piloto de boing que traslada a toda la banda, personal técnico y material en sus giras mundiales en el ya conocido “Ed force one”. Este Sr, Bruce es todo un personaje, les recomiendo leer su biografia aqui pues aparte de piloto, cantante, hace esgrima olimpica y lo curioso es que no represento a su pais por salir de gira, entre tantas otras cosas!

Pero ¿y que con ese muñeco todo cadavérico que da miedo?, ese muñeco se llama Eddie, (de ahi el nombre del avion Ed) y es la mascota de la banda, y el multi facetico Eddie no es más que marketing para realzar la rudeza de la hablamos al principio.

Algo que es importante, y por lo cual me gusta mucho este género, es que la música es bastante compleja, utilizan varias guitarras y composición de acordes altamente elaborados, además de tener un vocalista con un tono de voz muy particular.

Por ultimo, les recomiendo el documental Fligh 666 grabado a raíz de su anterior gira mundial donde tocaron algunos de sus temas memorables, en esta aventura se darán cuenta el día a día de esta divertida, sana, potente banda de alcance mundial.

Lo mismo podría comentarte de Metallica, que tiene un contenido de letras un poco mas filosóficas en algunos álbumes, pero a destacar que tiene en sus filas a un baterista dentro del top 10 del ranking mundial de músicos, al igual que su Guitarrista Kirk Hammett, Metallica no es británica como Maiden, tiene orígenes en los Estados Unidos y tiene una historia más compleja de la cual te puede ilustrar y ver la verdadera esencia de lo que son estos tipo en “some kind of mosnter” el documental, la primera vez que vi ese documental me quede pensando mucho en sus problemas tan humanos, en su calidad de amistad y sobre todo en su faceta de padres, ver a sus hijos en los set de grabación fue una imagen muy difícil de definir… se hacia difícil imaginar a esos jóvenes en los ochentas durmiendo en el suelo de un cuarto, y hoy ser lo que son.

Quedan tantas y tantas bandas de las que hablar, pues yo comencé escuchando AC/DC, me atrapo Ántrax, me llama siempre Helloween, no olvido a Slayer, sigo a Megadeth… bah! ni a tantas otras, la idea, para no hacer un post súper largo, era darles un flash de lo que es este genero, no pretendo enrolarlos en el tema, quizás si ampliar su tolerancia…

Me quedo corto! quieren saber más?

“..El heavy metal lo sientes o no, Si el metal no te provoca esa sensación de poder y no hace que te ericen los cabellos, tal vez nunca lo comprendas. ¿Y sabes que? Eso esta bien. Porque a juzgar por los metaleros que me rodean, Estamos Bastante bien sin ti.”  – Sam Dunn (el que hizo Flight 666)

– un aporte de Slayer_x-

Había una vez, y mentira no es, un sueño maravilloso, lleno de vida, de esperanza, de alegrías. Pero este sueño tenía también un sueño, deseaba enormemente ser soñado para convertirse en realidad. Así que decidió ir en busca de alguien tan especial como él para que le soñara y así poder convertirse en algo real.

Se pasaba las noches buscando a ese alguien especial que le atrapara en su mente. Pero no era tan fácil, pues veía que casi todo el mundo tenía la cabeza llena de otros sueños y no había ni siquiera un minúsculo espacio para el.

Una noche, mientras andaba jugueteando con las estrellas se posó en una ventana y vio a una mujer durmiendo. Se quedo un rato pegado al cristal observando y se decía: “¿Y si fuera ella?”. Ni corto ni perezoso, empezó a buscar como entrar por la ventana y se metió sigilosamente en la habitación.

Muy despacio se fue acercando a ella para no despertarle con un roce de viento. Apenas se movía y casi no le sentía respirar. Le miró al rostro y se dio cuenta de que jamás en la vida había visto un semblante tan relajado como el que estaba mirando, emanaba paz de su interior y un gran calor. Se quedo recostado en la almohada mirando a la mujer imaginando como sería con los ojos abiertos. Se sentía a gusto y muy tranquilo. No se daba cuenta de que las horas iban pasando y que los primeros rayos de sol comenzaban a rozar los cristales de la ventana.

Pero seguía dudando si sería la elegida para que le soñara, de modo que se dijo: “Me voy a quedar un tiempo con ella para ver como es. No me gustaría equivocarme y evaporarme sin ver cumplido mi gran sueño”. Y así lo hizo.

Durante unos días la acompaño a cualquier sitio que fuera. Se posaba sobre su hombro y observaba todos sus movimientos, las personas con quienes se relacionaba, su entorno de trabajo, sus hábitos y aficiones, pero no descubría nada nuevo, solo veía en ella una persona sencilla, humilde, tierna, parecía que no tenia ilusiones, como si simplemente se dedicara a vivir.

Sin embargo, por las noches, mientras la mujer dormía, no dejaba de mirar tan relajado rostro, sin preocupaciones, tan tranquilo. Daba la sensación de que era como una princesa de cuento, su respiración apenas se dejaba sentir.

En una de esas noches decidió introducirse por un momento en su cabeza para ver que había allí dentro, pero no vio nada, su mente estaba vacía de cualquier tipo de sueños y volvió a salir al exterior. Le extrañó mucho, pues ¿quién no tiene sueños? ¿Quién le habría quitado los suyos?.

Y un buen día, (porque siempre llega “el día” en los cuentos) había descubierto algo en ella muy especial, a su lado se encontraba muy a gusto, no se cansaba de mirar su rostro dormido, le gustaría verla siempre así. Tan bien se encontraba que al final tomó una decisión, se quedaría junto a ella y cuando le viese triste entraría dentro de su mente para alegrarle y hacerle olvidar lo malo de la vida. Le daría un poco de él cada vez que lo necesitase. La mujer había despertado en él los sentimientos y el sueño dejo su sueño por ella.

Por las noches se posaba a su lado para observarle y de vez cuando se introducía entre sus cabellos para acariciarlos ó bien se acurrucaba en su pecho, entre sus brazos, y se decía para sí: “Que mejor sueño que tener a alguien a su lado que se abraza a un sueño para hacerle soñar.”

Y así, aunque el sueño nunca lo supo, se había convertido en una realidad, tener a alguien especial a su lado. Realmente esa era su gran realidad, ser un sueño por soñar.

Había una vez, y mentira no es, en un lugar muy pero muy lejano, un reino pequeño pero maravilloso, que tenía una Reina increíblemente bella, rica y sabia… Un buen día, cansada de pretendientes falsos que se acercaban a ella para conseguir sus riquezas, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez.  El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados. Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. Intrigada, hizo llamar a quien se la había regalado.

A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo:

– Esa piedra representa lo más valioso que le puedo regalar mi Reina: es mi corazón. Y también es sincero, porque aún no es suyo y es duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro.

El joven se marchó tranquilamente, dejando a la Reina sorprendida y atrapada. Quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos.

Un día, desanimada, terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante.

Durante los meses siguientes, la Reina se propuso cambiar en el reino, y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y los excesos, y las gentes del país tuvieron comida y libros. Cuantos trataban con la Reina salían encantados por su carácter y cercanía, y su sola presencia transmitía tal calor humano y pasión por lo que hacía.

Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo que hizo feliz a la Reina por el resto de sus días… amor.

Hace pocas Semanas tuve la oportunidad de viajar hacia El Salvador, y me he querido dar un tiempo para compartir un poco mi experiencia maravillosa en este país. En principio debo confesar (y me perdonaran los salvadoreños que lean esta nota) que yo pensaba que El Salvador era un pequeñito país con muy pocos recursos, o como alguien me dijo por aquí, que se imaginaba que a lo mucho seria como Iquitos. Por temas de trabajo me toco investigar un poco del país y sobre todo de su oferta turista, y como sabemos, los organismos gubernamentales suelen mostrar de los países lo que más vende, y en el caso de Centro América y Sur América (con sus contadas excepciones) suelen mostrar la cultura y los espacios naturales (playas, valles, montañas, etc.). les cuento esto porque al entrar a buscar información de El Salvador, me encontré con imágenes que no ayudaban mucho a cambiar esa idea pre definida (como cuando uno busca información de Peru y encuentra fotos de indígenas, personajes vestidos con ropas típicas, etc.),  algunos datos me sorprendieron mucho, como la cantidad de movimiento turístico, pero eso hablare más adelante.

Ni bien llego al aeropuerto de San Salvador (nombre apto) me encuentro con un ala del aeropuerto moderno y bien cuidado, y al salir me encontré ya con unos (ahora) buenos amigos que gustosamente fueron a recogerme. El camino al hotel fue una maravilla, fue como ir por un bosque hasta la ciudad, muy verde, me gusto mucho, y ya entrando  ala ciudad lo primero que me llamo la atención fue los centros comerciales, modernos, muy grandes y uno junto al otro, ahí fue donde me dije…¿Qué paso?

Mi hotel quedaba (bueno, debe seguir quedando) en lo que ellos llaman “la zona rosa” una zona muy bonita, llena de comercio y de diversión, el hotel para que, me gusto mucho, amplio y una atención de primer, si algún día van por allá, Suite las Palmas se los recomiendo a ojos cerrados, es de buena calidad, precios cómodos, muy bien ubicado y la atención particularmente buena.

Ya descansando en la habitación caí en cuenta que todas mis ideas previas de este país eran total y completamente erradas, hasta lo que había visto, y según lo que me conversaban, era una ciudad moderna, en crecimiento económico, una alta tasa de consumo y manejos de remesas importante, además de un reciente ministerio de turismo dispuesto a impulsar las importantes actividades turísticas locales, que entre otras cosas son playas, volcanes, valles, etc.

Los siguientes dos días, estaba enfocado en una capacitación, por lo cual no conocí más que el bussiness center del hotel, un Subway (donde quise almorzar allí pues en Perú no hay) y paro de contar, excepto en las noches, que si se afanaron en llevarme a comer PUPUSAS! No sabe que es pupusas? dale clic al enlace, wikipedia te lo explicara, mi  reseña:

El salvadoreño esta demasiado orgullo de sus pupusas, si no eres salvadoreño y eres latinoamericano quizá el nombre te deje con esa ambigüedad que da risa, pero NO en el salvador, allá te dan la bienvenida con una popusa y te vas con otra minimo, si no, no has estado en el salvador. Esta famosa pupusa es una tortilla de maiz que lleva queso y frijoles básicamente, se prepara de una forma bien peculiar pues comienza en una bolita de masa y termina como en la foto

Ahora, créanme que sabe mejor de lo que se ve (si es que la viste medio rara) la puedes acompañar de una especie de encurtido o ensaladita y una salsa media picante si gustas. Para los que me conocen saben que si gusto me falta es por la comida, no tengo un plato favorito, y cuando la gente me pregunta que te gusta comer, yo te puedo decir que no me gusta, lo demás bienvenido, pero saben que? Me gusto!

El restaurante de mi hotel quedaba en el ultimo piso, desde el cual se podia ver una vista linda de la ciudad y a lo lejos el volcán Quezaltepec (llamado tambien volcán de san Sanvador) junto a cerro verde (el cual señalo en esta foto, y el volcan tapado por la inoportuna nube), el clima por lo general es templado, no hay temporadas de fríos terribles y más bien si hay temporadas de agobiante calor, yo fui, felizmente, en una temporada media, perfecta para mi!!

El cielo, que cielo! Que nubes, que celeste, me gusto, sera que después de varios años de vivir en lima y estar acostumbrado al cielo panza de burro por nueve largos meses cada año me hace apreciar más estos lugares.

Se que el salvador tiene playas más bonitas que las que fui, quedan como a 2 o 3 horas de la ciudad, gentilmente me invitaron a casa de un bueno amigo a seguir trabajando y charlando, pero ya que estábamos ahí porque no hacerlo en su acogedora casa de playa, en playa San Diego, a 45 min. de la ciudad, el agua es tibia, la arena volcánica negra y muy fina (muy caliente, me queme mi piecito) y un mar que te jala, pero manso, hay piso hasta el inicio del tumbo.

Tanto así que me anime a bañarme! También, los que me conocen saben que en lima no lo suelo hacer básicamente por 2 cosas, el agua es demasiado fría para mi exigente sangre, y la cantidad de huecos que te dejan sin piso a la hora de entrar al mar desaniman a mi poca destreza en el nado.

Fuimos a almorzar a 20 minutos de allí, pasando las casas de playa vienen las zonas de restaurantes y al entrar me tope con esta imagen:

A la izquierda estaban sentados en fila los hijos de los padres sentados a la derecha, evidentemente se ve el mar desde la ventana pues esta a menos de 4 metros, era un lunes, y los padres estaban tomando unas cervezas antes de almorzar literalmente gozando de la vida, escuchando música, riendo y enamorando a sus mujeres. Sus hijos, admiraban el mar desde allí, de hecho me pare junto a uno de ellos y le pregunte “¿que miras?” y me contesto “pues el mar”, y me miro como diciendo ¿no es obvio? (no tendría más de ocho años) y yo la mire como diciendo ¿pero por que? Y continuo “esta lindo”. Y si, en efecto, toda la imagen, el momento, estaba muy lindo.

De regreso paseamos un poco el litoral, me mostraron algunas playas cercanas donde el mar esta muy propicio para el surf, de hecho ya se están acondicionando hoteles pequeños para surfistas y según me han contado ya las playas del El Salvador están ranqueadas dentro de los top mundiales para practicar este deporte, asi que si ud es surfista, apúntelo en su próximo destino, alli no le faltara nada.

Al siguiente día fuimos a hacer un city tour muy personalizado, me gusto mucho el centro de la ciudad, no se ha sobre poblado de edificios, solo me dio un poco de pena verlo invadido de ambulantes, como en una época el centro de lima, o en arequipa san camilo (guardando distancias) las veredas ya son de los ambulantes, y la gente camina en las pistas junto a los pocos carros que van para allá, ahí falta la mano dura de un alcalde que ordene y ponga lindo el centro histórico de este país.

En resumen, El Salvador es un país pequeño, todo esta a 45min de distancia, es calido, su gente es muy amable, la moneda oficial es el dólar, la comida es algo cara igual que el transporte (si lo comparas con Perú), tiene el centro comercial más gran de Centro América (es un país súper consumista), tiene playas, volcanes, lagos, pueblitos, ruinas mayas, pirámides, montañas y una pasión inusual por el futbol español (dicen que cuando juega el barza y el real Madrid la ciudad para!), son alegres y orgullosos de sus deportistas (su campeón de tiro al blanco, sus pocas pero renombradas figuras del futbol, entre otros), escuchan música alegre, productores de café de exportación, amantes de su comida (las popusas son orgullo nacional), orgullosos de su tierra, de su ideología, de sus costumbre.

Uno como Peruano, cuando sale del país le pasa eso que decía Noel Clarasó: Viajar sólo sirve para amar más nuestro rincón natal. Uno inevitablemente empieza a comparar las cosas que tiene en su país, reflexiona sobre las cosas que tiene que corregir para que este crezca como debe, valora y promueve con orgullo su tierra (de la cual más de una vez seguramente has renegado) y siente que desperdicia miles de cosas que por tenerlas tan cerca, tan a la mano, no conoce, usa, ve o simplemente disfruta (para ejemplo un botón: ¿conoces Cusco?) y regresa y ve, inevitablemente, su país con otros ojos.

No fue un viaje de placer, fue un viaje básicamente de trabajo, me falto conocer muchas cosas (como la puerta del diablo…) pero a cambio he conocido un grupo espectacular de personas que me recibieron con mucho cariño, con mucha amabilidad y demostraron porque El Salvador es el pais de las sonrisas, por ser tan atentos y siempre preocupados porque a uno no le falte nada, por intentar servirlo y atenderlo como si fuera amigo de casa, es esa la actitud que se necesita para que dentro de poco (no creo que pase más de cinco años) deje de ser la pulguita de américa (como ellos se dicen cariñosamente) y se posicione dentro de los destinos top de América. No he traído casi ningún recuerdo para regalar, pero si muchos en mi mente, El Salvador se ha quedado con algo mio también, y son esas cosas que lo “sorprenden” a uno (y no me pasa a menudo) que le dan sentido a la vida…  si tienes un chance, anda, conoce el El Salvador, te va a gustar.

(seguramente me he olvidado alguno que otro detalle que podre poner en comentarios o resolver preguntas si se diera el caso)

(Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar. – proverbio japones)

Un día, discutiendo con un amigo sobre el origen y significado de la fe, llegamos a la conclusión que la fe es “esperar lo bueno” (indistintamente del marco religioso o cultural que le pongas) pues las personas que actúan con fe desean que suceda algo extraordinario para ellos o alguien cercano que impacte positivamente en sus vidas.

Como todo en el mundo, la fe también tiene su archi enemigo, su lado oscuro, y este es el miedo. Si, el miedo, es definido por la Real Academia de la lengua española como: (Del lat. metus).

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Podríamos decir en sencillo que el miedo es esperar lo malo

Cuando mi SER completo entendió esto, vi la vida desde otra perspectiva, quizá venia años creyendo o entendiendo lógica y emocionalmente el tema, pero no lo había asimilado como tal.

¿Siento miedo?, si, pero ahora soy conciente y lo cambio por algo positivo, por fe, por esperar lo mejor, y de lo peor ver o encontrar el lado bueno. ¿Por qué? Pues muy sencillo, por miedo he perdido muchas cosas en mi vida.

He perdido oportunidades de trabajo por miedo a no estar a la altura, he perdido oportunidades de negocio por miedo a perder, he perdido oportunidades de crecer por miedo a no hablar, he perdido oportunidades de dar mi opinión por miedo al rechazo, he perdido ilusiones por miedo a acercarme, he perdido amores por miedo a abrirme, he perdido esposas por miedo a casarme, he perdido ser padre (quizá) por miedo a entregarme, he perdido amigos por miedo a acercarme más, he perdido cariño por miedo a sentirme usado, he perdido sueños por miedo a no cumplirlos, he perdido la oportunidad de ser un músico por miedo a no poder, he perdido el ser artista por miedo a no vivir de ello, he perdido eventos memorables por miedo a que me pase algo, he perdido años por miedo a vivir, he perdido rezos por miedo a no ser escuchado, he perdido tantas cosas…

Lo curioso es que cuando uno mira atrás siente que realmente no valió la pena, que nada tan grave pudo haber pasado, y evalúa aquellos “hitos” en la vida de cada quien y se queda con esa amarga sensación de ¿..y si?,  ¿y si hubiera hecho? ¿y si hubiera dicho? ¿y si…(espacio para que cada quien ponga lo que crea adecuado)…?

Por eso, en determinado momento de mi vida decidí no arrepentirme de las cosas que hice, si no más bien de las cosas que dejé de hacer.

Algunos creen que soy muy suelto, muy directo, sarcástico, atrevido, y quien sabe cuantos  adjetivos más, pero solo son muestras de una lucha constante entre mi fe y los miedos… Aldous Huxley decía que el amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma. Y es tan, pero tan cierto, que si he visto gente que quiero con tal carga de miedo a la vida que ha dejado de ser lo básico que uno es: humano.

El miedo es parte del equilibro, siempre vivirá con nosotros, pero uno debe tenerlo como a la tarjeta de crédito, en la billetera por alguna emergencia, no como un estilo de vida.

Hoy, siento que puedo vivir la vida controlando el miedo, y en la medida que lo he reemplazado con fe, me han llegado cosas buenas a mi vida, oportunidades, amigos, respuestas, cariño, etc. etc. Es increíble cuando pasas la puerta del miedo y te das cuenta que ahí están todos tus sueños esperando por ti.

Y si, quiero seguir en esta senda, quizá de lo que tengo miedo es de tu miedo, de que no te atrevas a caminar este camino, de aprovechar estas oportunidades, de abrirle los brazos a la vida. Quisiera poder, estimado lector, darte una formula mágica para que puedas perder el miedo, pero no existe, es un tema de aceptar, de entender, de pararse y simplemente hacer.

Una noche, como tantas, ambos se encontraban ya en la cama. Eran camas distintas, sitios distintos, en horas distintas, ambos apunto de dormir…

Uno de ellos pronto concilia el sueño, duerme rápido y profundo pero antes se arropa, se da la vuelta, aprieta la almohada tan y tan fuerte hasta hundir la cabeza en ella, sintiéndose inmortal en la paz de un silencio que solo la noche puede dar. A lo lejos un sonido viene casi imperceptible de la cocina, quizá es el refrigerador que se prende y apaga monótonamente durante la noche convirtiéndose en un sonido rutinario que pronto desvanece cuando concilia ese sueño profundo que no es fácil interrumpir, respira cada vez mas suave, sonríe y duerme con la paz que algunos sienten cuando pequeños, cuando son protegidos…

El otro no concilia el sueño tan rápido, los pensamientos le asaltan, tal como lo hace el recuerdo de la travesura infantil en los momentos más inesperados. Así, insomne, con la poca claridad que entra por la ventana desea verle dormir, y piensa, y sueña despierto, sueña con días de pasión nocturna, de la búsqueda de los sexos, de la explosión del encuentro de cuando las noches no son descanso, cuando el sueño no era un vil asaltante a mano armada, cuando ninguno cede ante el peso del día transcurrido y quiere dedicar unas horas más para saber del otro… Mira por la ventana, desea ver su alma que huye, que se embarca en un sueño mágico e irreal, que se vaya por aquella ventana y se vuelva inmortal, y le encuentre tan inmortal como se siente ahora soñando…

Besos. Esa noche soñó con besos. Para ser más exactos soñó con un largo beso; uno muy suave, muy lento, inagotable, incansable, largo, un beso que parecía eterno…

Cerró los ojos al recordar aquel sueño, la luz de la luna que invade la habitación le ha hecho un llamado a dormir. A no soñar despierto, porque la luz de luna sabe que hay sueños que uno no debe permitirse despierto, estos siempre peligran de volverse confesiones escritas en una noche como esta.

Mientras miraba como se alejaba, conduciendo su auto por la rampa cuesta arriba del estacionamiento de aquel edificio, recordó las palabras de Jorge Luis Borges cuando decía: “Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.” Se quedó allí, recostado en una columna de pie, en un estacionamiento vacío, respirando fuerte recordando su perfume; cerró los ojos y vio su mirada, inevitablemente saboreó sus besos, y pensó sobre sus propias lágrimas.

No tenía idea de qué había sucedido. Él, una persona calma, un poco cerrada, distante, que había escuchado elogios sobre sus capacidades y era justamente eso lo que lo hacía interesante. Por ello se comportaba estricto, cuadriculado sin aceptar que entren en su espacio, y con esa actitud espanta, aleja, no da pie a que se le acerquen y quien lo hace de manera arrebatada obtiene de su parte la más cruel indiferencia, y él está consciente de eso, pero esta vez ¿Qué había sucedido?

Por alguna extraña razón estaba en ese estado en el que no se tiene sentido exacto de la realidad ni de sus alcances, había perdido la noción del tiempo y del espacio, no fue hasta que regresó a su habitación que cayó en cuenta que aquella no era su casa, que aquel no era siquiera su país, que la hora era muy avanzada, y que aquella mujer se acababa de llevar algo valioso y en cambio le dejó algo precioso también.

Se acostó en la cama destendida, abrazó todas las almohadas y se enterró en el olor y el recuerdo. Pensó en ella sin morbo, sintiendo que lo acontecido podría calificarlo como “fluidez”, ¿Qué había sucedido? Se repetía sonriendo, sabía que no entró arrebatada en su vida, ni lo logró sutilmente tampoco, simplemente entró como si fuera su casa, sin permiso pero con autoridad. Él se conoce, sabía que por su genio solía enamorarse de personas que le son indiferentes, bellas mujeres a quienes percibe como retos, a quienes encuentra, se deslumbra, las busca, cautiva y construye una relación, que quizá para muchos es falsa, pero para él es real. Esta vez, nadie arrebató a nadie, desde el primer día que se conocieron la relación fue de mutuo respeto y admiración, cafés van y vienen, las horas pasan y todo “fluía”, no pasó mucho para que sus murallas bajaran y se dieran cuenta que son un par de seres parecidos, independientes, inteligentes, concretos, sueltos, que comparten una afición increíble por la música, la soledad, los chistes malos, el teatro, el cine, la lectura y dormir hasta tarde un domingo entre tantas otras más.

Ella, es de alguna forma como él, de mirada fuerte, seria, de voz fina, pero directa, que revela su carácter, se sabe inteligente, se siente segura por sus logros y ha construido una muralla para proteger la fragilidad de su niña interior, esa que quiere salir a correr por los parques persiguiendo mariposas, la que necesita un abrazo por las noches y alicientes para continuar…

Y sin darse cuenta, allí están, como dos niños sentados en el techo de un edificio con una botella de vino blanco, riendo, escuchando, compartiendo, soñando, descubriéndose. Sorprendidos de sus propios actos, dándose cuenta que se han roto los esquemas el uno al otro, que no tenía lógica ni sentido pero con la convicción natural de dejar que las cosas cobren vida propia; y así crearon una imagen de postal por cada una de esas noches. Se gustaban tanto y se contenían aun más, hasta que un abrazo cobra vida, hasta que el otro respondió trepando por su mejilla, hasta que los dedos se les escaparon para recorrer los rostros, las miradas cómplices en una tibia noche gritaban en sus silencios, y sus sonrisas pícaras les dieron el preámbulo de iniciar una historia que ahora él cuenta alegre y risueño.

Eran tan parecidos que necesitaban darse roles para llevarse bien, se peleaban por poner cada uno la música que le gustaba al otro, y así era un día de uno y otro día del otro, se turnaban para conocerse y compartir, ella cocinaba y el ponía la mesa y lavaba los platos. Cuando ella soñaba, él la secundaba, y cuando él se ponía tenso ella simplemente lo amaba. Aunque ella era por lo general fría, desde que se conocieron (antes de subir a su automóvil, aquella noche de su primera despedida, vio que ella tuvo el impulso de llorar y no lo hizo, se contuvo, y él, por más que intentó, prefirió dejar fluir tan sólo cuatro honestas lágrimas) y cuando ella reprimía un sentimiento, él la alentaba sentir, cuando él se sentía triste ella sin decir nada lo llevaba a pasear, al cine, de compras o por un café, sin decirle ni pedirle nada, simplemente lo hacía, diría que hasta se lo imponía. Pero cuando se molestaban – al principio – la pasaron muy duro hasta que entendieron que esos episodios no valían la pena para lo que realmente era importante en sus vidas. Aprendieron a disfrutar esos pequeños espacios de tiempo, esas cosas sencillas…

Para él, el amor comenzaba en la mente, para ella el amor empieza en la seguridad emocional. A él siempre le gusto la idea de descubrir un mundo donde las hojas nunca caen… y el Sol nunca se pone. Ella estaba segura de que semejante mundo no existía, pero cuando decidieron alcanzar la felicidad juntos, ella se unió a la búsqueda. Un día quizá la sorprendió al encontrarlo, pero no fue si no hasta cuando ella abrió los ojos, le quito los cerrojos al corazón y elimino de su vocabulario la palabra “imposible” … como él lo hizo desde la primera vez que la oyó…

Creo que él no tenía idea de cómo había llegado hasta allí, creo incluso que no tenía idea de que fue perfecto cómo comenzó, si no hasta ese momento en que nos contaba a todos su historia, volvió a repetir la frase de Borges casi susurrando “Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.” Como quien cae en cuenta realmente de lo que significa, como si se hubiera olvidado estos últimos años lo que significó aquella primera vez que lo pensó en el estacionamiento del edificio aquel, incluso podría jurar que sintió que nunca salió de ese estado en el que no se tiene sentido exacto de la realidad ni de sus alcances, había perdido indefinidamente la noción del tiempo y del espacio, y que aquella mujer nunca dejó de llevarse a diario algo tan valioso y a cambio siempre dejándole algo precioso también…

La verdad que ya no me acuerdo que más contó, los detalles se perdieron por la conmovedora imagen que sucedió en ese momento, pues si algo recuerdo vivamente fue que hizo una pausa larga, respiro hondo, volteó y miró el ataúd donde ahora esta su mujer y dijo: Mujer, han pasado cuarenta y dos años desde el comienzo de esta historia, hizo una pausa y se escuchó como contenía el llanto, los ojos se le llenaron de lágrimas y le dijo: Amor, hoy era tu día de poner la música.

La última vez que vi a Francisco fue en el aeropuerto, estaba esperando en un café cerca a la sala de embarque veintiséis, el vuelo estaba en hora y él con mucho tiempo libre, súper puntual, bueno siempre fue así, desde que lo conozco se podría decir que es un tipo que prefiere la hora inglesa, vale decir, estar quince minutos antes de la hora indicada, y en los aeropuertos no era la excepción, por el contrario, de hecho siempre se burlaba de alguien que perdía un avión por falta de previsión de tiempo, aunque una vez me dijo: “Sólo vale perder un avión por amor.” Recuerdo cuando me contaba la historia de aquella vez que viajó con su novia, relajados ambos, conversando lo suficiente y mirándose mucho más, y eso justamente les pasó, se quedaron sentados tomando un café mientras se miraban platónicamente a los ojos, era como llegar a meterse en un abismo de insólitos pensamientos y explorando el alma de la otra persona sin descripción razonable, y, por qué no también, de explorar el alma de uno mismo… (Hizo una pausa como saboreando el recuerdo) bueno, eso fue lo que sucedió, así perdí un avión porque me perdí en la mirada que me suele hacer perder la noción del tiempo.

 

El era así, un tipo serio, algo arrogante cuando se le ve por la calle, solo o acompañado, pero basta con que te deje pasar esa coraza que le ha creado su timidez para que encuentres a una persona divertida, siempre dispuesta a jugarte una broma, comentando a cada momento alguna obviedad de manera lógica, sarcástica, atrevida, y hasta a veces inoportuna.

 

Hoy lo vi un poco distante, se sorprendió al verme y esperé (como siempre) que hiciera alusión a mi corta estatura, pero no, no lo hizo, me miró y se paró mientras me regalaba una sonrisa disforzada, me comentó que estaba cansado y me invitó a sentarme junto a él.

 

Después de las preguntas protocolares, de enterarme las últimas novedades y acontecimientos más relevantes de su familia y los amigos comunes de ambos, su semblante cambió, y ya de mejor genio nos reímos recordando lo seguido que solíamos encontrarnos en los aeropuertos, fue muy discreto al preguntarme de mi divorcio, y yo procure serlo con respecto a su familia, pero cuando estaba por preguntarle de la muchacha aquella que le hacía perder los aviones, hizo un gesto mientras pasaba un sorbo de café como quien acaba de acordarse de algo muy importante, urgente, abría los ojos y movía una mano mientras con la otra dejaba la tasa de café, pasó toscamente el sorbo de café, yo, le abrí los brazos y lo miré como diciendo “¡¡¿qué paso?!!”.

Tras limpiarse la boca con la servilleta me dijo:

– Tengo una pregunta importante que hacerte.

Tomó su equipaje de mano y sacó de él una agenda, buscó una página en particular, destapó el lapicero que tenia sobre la mesa y se puso en posición de escribir mientras con voz seria dijo:

– Pregunta, ¿si tuvieras un accidente en avión qué harías?

Como entenderán la pregunta me dejó con los ojos abiertos y sin nada que responder, y ante esta reacción añadió

– ¡Jejeje! me explico: Si el avión en el que viajas, inevitablemente anuncia una falla en el motor o algo y esté cae en picada, ¿qué es lo que harías?

– Bueno – le dije despacio – no sé la verdad, supongo que intentaría recordar las instrucciones de seguridad y empezaría a rezar… no sé Francisco, nunca me había puesto en esa situación.

Él, seguía escribiendo en su agenda interesado al parecer de mi respuesta, de pronto cerró la agenda y tapó el lapicero, supongo yo que tomó nota de lo que dije, se quedó mudo, cruzó ambas manos en la agenda y le pregunte:

– ¿Y tú? ¿Qué harías?

– Mira, como sabes yo he trabajado varios años en el aeropuerto y en estos últimos años he tenido la suerte de tomar muchos vuelos, pero siempre tengo esa extraña sensación antes de abordar de que algo pueda suceder, y sí, esta dentro de las posibilidades que algo suceda, mínimas pero existen, por eso procuro siempre dejar una nota, escribir un correo o algo dejando mis mejores deseos, mi sentir e intenciones, pero allí arriba, en pleno vuelo, cuando ya lo acontecido es inevitable, siempre pensé en hacer algo estúpido, irreverente, algo que no haría en una situación normal.

Yo, claro está, puse un gesto confuso y le pregunte:

– ¿Cómo qué?
Y él riendo me dijo:

– Ahí voy, mira, cuando me chekeo procuro sentarme junto a alguna mujer, cosa que si en pleno vuelo nos anuncian la lamentable caída, pues no tendría reparo en voltear y cogerle un seno, o por qué no, los dos, y apretarlo hasta que me salga entre los dedos, de la forma más vulgar y atrevida…

La carcajada que lance, fue histriónica.

– ¡Es que es verdad! – me decía entre mis risas – piénsalo bien, en esa situación ¿qué es lo peor que puede pasar? ¡nada!, porque ya estas jodido y si por un milagro el avión se salvara, tendría la escusa de decirle que fui presa de shock y lamentablemente reaccione así y pongo cara de víctima y ¡ya! ¿Acaso me vas a decir que tú nunca has visto una mujer en algún lugar, y con un deseo libidinoso, animal, impersonal te hubiera gustado acercarte y hacer algo así? ¿No es mejor opción hacerlo en esta situación…?

 

Nos reímos un rato del tema, celebré como siempre sus ocurrencias y lo llamé loco cuando sonó el alto parlante anunciando el abordaje en la puerta veintiséis.

– Es mi llamado – me dijo.

Nos levantamos a la vez, nos dimos un fuerte abrazo por el gusto de vernos y le deseé que le tocara una chica con mucha “pechonalidad” en caso, Dios no quiera, alguna desgracia sucediera. Celebró mi gesto y me tomó del brazo y me preguntó con una voz más seria y calmada:

– ¿Por qué no preguntaste nada de la chica que me hace perder los vuelos?

La verdad no le dije nada, tan solo levanté los hombros e hice un gesto de esos que dicen mucho, levantas un poco las cejas y comprimes lo labios, y él me dio una palmada en el hombro.

– ¡Gracias hombre! Eres un buen amigo, pero te tengo que pedir un favor, entre broma y serio, si algo pasara a ese avión y se da una lamentable partida mía a otro mundo, dile que antes de subir estaba pensando en ella, que aun la seguía esperando, y que hubiera dado lo que sea porque ella estuviera en este y todos mis vuelos, para tomarlos juntos, o perderlos juntos…

– Claro que sí mi hermano – le dije abrazándolo.

– Y no te olvides por favor de decirle – continuó – que si cae el avión, igualito le aplastaré una teta a alguien, pero pensando en ella.

 

 

La Espera – Cuento

Terminó de hojear la última página de una revista que tomó del estante y se quedó pensando que definitivamente no llegaría su cita, no se quiso molestar en ver el reloj, lo sentía evidente, ya el sol se había ocultado hace rato y la mesera pasó con desdén varias veces por su costado, se animó a pedir un café.
Una súbita secuencia de imágenes inundaron su mente, empezó a recordar a todas y cada una de sus amantes, sonreía, se sintió bien con quienes compartieron momentos con él, se abstrajo totalmente en ese momento, acomodó su silla hacia la ventana, y el mundo que pasaba frente a él era una imagen que no le decía nada en comparación a sus deleites, a sus recuerdos.

Hizo una pausa y reflexionó sobre el término: amantes. No las sentía así, al contrario, pensó que esos momentos eran tiernos y que cada cual contenía un sentimiento especial. Hizo una nueva pausa, imágenes nuevas aparecieron en su cabeza desmintiendo su última postulación, de tiernos no tenían nada pensó, sonrío al sentirse travieso, bajó la mirada y con un sorbo de café cortó su risa.

Esta vez recordó a sus “ex”, ahora sí sintió una terrible mezcla de sentimientos, intentó distraerse pero no pudo, no sabía si sentía sólo pena, nostalgia, o quien sabe qué por aquellas personas que, ahora sí, sentía que fueron momentos especiales en su vida. Las recordó una a una, con esa capacidad que tiene el cerebro humano de hacerte un resumen visual en micro segundos, desfilaron frente a él los primeros momentos, los mejores, los determinantes, los peores, la separación, los re encuentros hasta concluir con las imágenes actuales. Recién caía en cuenta que todas y cada una de ellas tenían hoy por hoy un compromiso… se sintió solo, sentía pena de no haber concretado nada con ninguna de ellas, no sabia si aun las quería o amaba, al menos a alguna de ellas o era un reflejo sutil de los celos que sentía en ese momento.

Se molestó, él aun no estaba casado, ni tenia hijos, y sin un compromiso serio a la vista. Añoró la sensación de estar con compañía, de ir de la mano de alguien especial, de compartir momentos, de despertar un fin de semana en compañía. Recordó a quien le plantó en ese momento, se indignó. No sabia cómo acababa de llegar a ese estado de ánimo, si hace unos minutos sentía gozo por los recuerdos placenteros, “vacíos” sonó con eco en su cabeza, ya no quiso pensar, tomó nuevamente la revista que cerró hace un rato y la empezó a hojear, no veía nada, “celos” retumbó en su cabeza, miraba a su alrededor y veía parejas, cariños, familias, grupo de amigos, amigas, “solo” era el susurro que sintió varias veces en sus pensamientos, levantó la mano, no lo veían, se molestó aun más. Movió bruscamente su mano, hizo una señal pidiendo la cuenta, miró su reloj, tomó el celular, recorrió los números mientras pensaba en llamar a alguien a distraerse, pero ¿a quién? Este no, no, menos, no, no, no, puede ser, no, no, no, no… su cuenta señor, interrumpió la mesera mientras la dejaba en su mesa, él la vio con una sonrisa forzada, dejó un billete y se olvidó del celular, volvió a ver su reloj, pensaba en entrar al cine, o ver tiendas, no sabia que hacer, le trajeron el vuelto, lo contó, lo guardó, tomó la boleta y notó una anotación, era un correo electrónico y una nota que decía simplemente: escríbeme, se confundió, levantó la mirada y vio a su mesera que le sonreía detrás del mostrador, no entendió, le devolvió la sonrisa, una serie de imágenes pasaron por su cabeza, se sintió coqueto, dejó una importante propina, se paró, guardó el papel y se fue.

Bretonismo

En principio es importante señalar que probablemente (lo quieras aceptar o no) el 99% de los humanos tienen una fijación, una manía, o porque no llamarlo un fetiche. No se mal entienda el termino, pues un fetiche, según la real academia de la lengua, es tener un Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos. Claro que de el se deriva el fetiche sexual el cual es ya un objeto, sustancia o parte del cuerpo en particular que provoca un gusto erótico. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros, pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho, según wikipededia.

Ahora dentro de estos fetiches, existe uno que es probablemente uno de los más antiguos que se ha denominado Bretonismo, que no es más que el gusto por los pies. Llamado así por el escritor frances Restif de la Bretonne quien da inicio a esta parafilia públicamente comentando e ilustrando en sus libros una serie de minúsculos pies acompañado de polémicos y eróticos textos altamente criticados en su epoca.

Tengamos en cuenta además que esta afición fue bautizada recientemente, pudiendo haber sido reconocida bastante antes, dado que si nos volcamos en la historia, hay bastante documentación sobre practica (que hasta hace muy poco, menos de medio siglo) se han venido aplicando en China por ejemplo, de hecho, un grupo pequeño de su actual sociedad aun es participe de imponer este un doloroso vendaje a las mujeres adolescentes para impedir el crecimiento de sus pies, con lo cual se garantizaba que más tarde hallarán esposo; de otra manera ningún varón las desposaría, ahora un grupo pequeño en china es un montón de chinos! Ojo con ese dato.

Un día, conversando con un descendiente chino, me comento que en efecto la brevedad del pie de su esposa era requisito indispensable. Y ahí me entere de algo sorprendente, las mujeres limeñas eran conocidas mundialmente por tener esta particularidad, ósea, un pie pequeño, claro que sin ayuda de vendaje y alguna clase de tortura, no se si esto insito a aumentar la migración de chinos pero al menos si ayudo a su deleite visual (te encantala! jajaja).

Incluso se comenta que en esa época había un adagio que decía “Con una buena media y un buen zapato, siempre harán las limeñas pecar a un beato”. Hoy por hoy, llegado el verano en lima, la mujer esta alentada a lucir un sin fin de calzado que pasan a mostrar pies desde la forma más sutil hasta la más exótica, de las que lucen pedicure hasta las que ocultan quien sabe que, las conservadoras y las sueltas (gente caminando descalza por las calles) son algunas de las cosas que se ven por nuestras calles mientras transeúntes sutiles bajan las miradas para deleitarse o algunos otros hasta asquearse.

Converse de esto con varios conocidos y amigos y me he sorprendido al encontrarme a una gran mayoría que admira y gusta de unos lindos pies, que al hablarles de esto se confiesan Bretonistas. Ahora, no confundir un gusto con una perversión, desviación, o un fetichismo extremo, pues el mismo gusto puede provocar otras partes del cuerpo como las caderas, o las piernas, o incluso las manos, la diferencia es que del Bretonismo no se habla abiertamente.

Pero si usted se da el trabajo de investigar encontrara una serie de material sobre este tema, desde fotógrafos especializados y altamente cotizados, hasta antecesores fotógrafos que fueron enjuiciados y acusados de obscenidad llegando incluir su arte (o visión de la estética) dentro del ámbito pornográfico, ósea lucir los pies antes de los 60 era casi como para una mujer de hoy ir sin camisa y brasier por la calle (jajajaja), bueno según yo los Estadounidenses optaron estas medidas en esa época pues porque tiene la mala herencia genética de contar con unos pies bastante grandes y algunos grotescos (mujeres de altura mediana que superan la talla 40). Y esto que solo menciono a los fotógrafos como un ejemplo, sin contar la literatura, estudios, películas, entre otros.

No recuerdo en que pagina leí que postula que ese fetiche se crea en nuestra infancia y se debe a que en casa hubo un matriarcado, por lo que, los amantes de pies suelen ser sumisos y bajan la cabeza al tener una chica que les parece sexy, y lo que ven son los pies, esa visión conecta la mente y la sensualidad. Suena lógico.

Ojo, esta fijación no es exclusiva de hombres, también es de mujeres, desde una confesa Britney Spears en estos temas hasta tú, que estas leyendo, que disfrutas de ver, o tener contacto con unos atractivos (según los gusto de cada cual) pies, sobre todo los de la pareja, a los cuales muchos disfrutan acariciar, besar o hasta incluso masturbarse con ellos (dicho sea de paso esta practica tiene un nombre y todo una rama desarrollada en la industria pornográfica denominada foojob). Me parece que es un buen momento de mencionar un detalle que es típico de las películas pornográficas, la mayoría de mujeres (por no decir todas) usan algún tipo de calzado, que recubre por lo general los dedos dejando poca visibilidad del pie, esto responde (entre otras cosas) a lo masivo del Bretonismo en el mundo, de personas que dejaban de consumir este tipo de películas por que se enfocaban demasiado en ver probablemente un pie que no les agradaba de la actriz principal (curioso detalle eh?) y no como se cree comúnmente  que es solo para estilizar la figura (bastante figura te va a estilizar un taco cuando estas echado en una cama jajaja)

Y claro, de aquí se derivan o complementan todos lo accesorios correspondientes como un buen calzado, (todo otra corriente es el uso de los tacones y formas en zapatos) el uso de medias en todas sus variedades, ahora tatuajes y desde hace un poco más de tiempo hasta incluir objetos como anillos y especie de pulseras. de hecho es toda una industria que genera millones de dolares al año en cremas, salones, accesorios, y sobre todo zapatos (mira nada mas cuantos pares y obsesiones con los zapatos tienen la mayoría de tus conocidas)

¿Ya te has dado cuenta que eres Bretonista? No cantes victoria, quizá solo eres un bretonista clásico que  considera que la belleza de una mujer es inversamente al tamaño de sus pies. Un buen bretonista explora más allá: se complace en el examen de la curva del empeine, la textura y el color de la planta, la consistencia del talón, que no debe ser ni rudo ni agresivo, las uñas, la longitud de los dedos, la sensibilidad a las cosquillas, entre otros peculiares detalles .

Yo he conocido de todo, se de un tipo que se enamoro de unos pies en unas playas europeas y no paro hasta casarse, otro que se deleitaba haciéndole el amor a los pies de su mujer y no a ella, algunos que no soportan algunos detalles (sobre todo de los dedos) de los pies de algunas mujeres u hombres, otra que no soportaba (por más guapo que fuera) a un hombre de pies feos y descuidados, como otros que no les gusta ver un pies descalzo (prefieren guardar eso en la intimidad) pasando por algunos otros que hacen el amor con las medias puestas y terminando en aquellos que no les interesa los pies en particular y piensa que este articulo es una buena…. Ya sabes (jajajaja).

Siempre hay una historia detrás de cada una de las historias pensaba acostado en su viejo  sillón mientras miraba como desaparecía lentamente el ultimo rayo de sol que entro por su ventana y en su equipo de música dejaba de sonar un triste piano y la letra que comenzó con un “he querido regalarte en un día tan especial un baúl imaginario donde puedas ensoñar…” y ahora concluía con un tristísimo “feliz cumpleaños”.

La habitación quedó en silencio, la noche entraba apoderándose de cada ricon, dejándolo en la penumbra recostado en el sillón donde solían pasar juntos su cumpleaños. Prendió un cigarrillo y observaba bocanada tras bocanada las extrañas figuras que formaba el humo, mientras pensaba que esta podría ser la portada pintoresca de algún álbum musical que aun sueña con producir.

Ahora estaba allí y su cerebro empezó una conversación intensa sobre el momento, quería pensar en como hubieran sido las cosas si su vida la hubiera llevado lejos de la “creme” de la critica, si no le hubiera dado valor y peso a las personas que con sus trajes opulentos siempre le tendían la mano para susurrarle alguna critica, o un consejo, o una mejora. Finalmente siempre vivió para complacer a los demás, y cuando tubo el prestigio de esta gente, se sintió solo y frustrado, no sentía que estaba donde quería.

¿Pero porque no ha dejado de escucharlos? ¿Sería el miedo? Tal vez se quería convencer de que la critica es buena, en algunos casos; objetiva, en otros; o que ayuda (¿quizá a crecer?). Pero poco a poco caía en cuenta que todo eso era mentira, que no hay crítica con amor, que cada vez que alguien le critico le impuso su opinión para hacer de él lo que ellos quisieran, y no realmente lo que él quería, terminó viviendo su vida para todos los demás menos para quien realmente importa: él

Una ceniza larga, producto de un cigarro no fumado, se desprendió de la colilla entre sus dedos y se deshizo al aterrizar en la alfombra, él, ni se inmuto. La habitación estaba prácticamente a oscuras, y el perdido en aquella boca de lobo, con la mirada igual de perdida en el techo pensaba que hoy en día ya de amor no muere nadie, y que él seria un caso único de rebrote de amor mortal en nuestros tiempos.

Se sentía un tipo cualquiera, con sus propios defectos y pecados, era un claro oscuro de oscuros oscurísimos, tenia sus días buenos y malos, sus días pésimos y esos días que no son días y se reconfortaba sintiéndose normal, transparente y real, no una farsa o un ser pre fabricado, solo manipulado y nostálgico cobarde que no se atrevió a pararse en situaciones donde ameritaba un heroico “ándate a la mierda” y abrirse paso por el mundo para seguir creciendo, explorando, disfrutar del olor del riesgo, de la creatividad, de la vida…

Y aquí esta él, solo, oculto en la oscuridad de sus pensamientos, reflexionando, meditando, hasta deseando que su suerte hubiera sido distinta, que ya no era un chiquillo para andar a merced de otros y para otros, y que necesita el valor para tomar las riendas de su propia vida, porque por culpa de esa carencia ha perdido tiempo, amores, y razones. Que la suma total de todo esto lo tiene exactamente donde esta. Deseando tener una nueva oportunidad para levantarse y declarar su propia independencia, y vivir!

El sonido del timbre distrajo sus pensamientos, prendió la luz y se dirigió raudo hacia la puerta, no esperaba visitas, menos hoy y a esa hora, completamente despeinado abrió la puerta y la vio allí, parada, guapa, tierna, humilde, sin decir una palabra él quedo asombrado por la visita. Ella empezó diciendo “he venido hoy porque quería decirte que estaba pensando…” y empezó a caminar hacia él, con la clara intención de entrar a su apartamento y en eso, el estiro la mano, como deteniéndola sin tocarla, el gesto la dejo fría, inmóvil, y le corto la frase: “… estaba pensando en que quería intent…” y él le dijo secamente con la mirada en el suelo, espera, tengo algo muy importante que decir, hizo una corta pausa, levanto la mirada y grito: “ándate a la mierda mundo entero” y sin darle tiempo a reaccionar la abrazo con  ternura y mientras le besaba la mejilla le susurro al oído “déjame ser tuyo amada mía”.

 

Yo no suelo festejar en año nuevo, no hago rituales ni reflexiones sobre lo que aconteció el año que nos dejo. En mi cumpleaños si suelo hacer eso, regalarme un momento, relajarme y recordar como inició este año de vida, y que aconteció de febrero a febrero (en mi caso). Nunca antes había compartido o escrito tanto al respecto pero este año cumplí 30, siento que es especial y para mi vale la pena.

Ni bien termine de cumplirlos, me dio un dolor en una muela terrible, me encontré con un amigo el cual me pregunto ¿cuantos años tienes? Y yo, le conteste pues que acababa de cumplir treinta, y me dijo ay ay ay, ya te fregaste, sentencio él, pues me dijo que a partir de los treinta el cuerpo te pasa factura de una sola! A esta edad todos los excesos de tu juventud  empiezan a mostrar sus ocultas consecuencias, dolores, pesares y fallas puntuales, claro que me contó su caso al detalle mostrándome que es un ejemplo vivo de esa teoría, y yo: lo ignore (o creí hacerlo) en ese momento.

En este año, la maldición de mi amigo se hizo realidad, hace poco concluí que fue sugestión también, que deje que su legado maldito se hiciera un nido cómodo en mi mente, y este se ocultó y me hizo la jugada que quiso, pues cada enfermedad que tuve este año mi subconsciente encontró la ventana para susurrarme (con voz de película de terror) “tu amigo te lo dijo”

Bueno, si bien este año me he enfermado de varias cosas, les he logrado dar el impulso necesario para tomar medidas correctivas y volverlas algo provechoso: estoy comiendo mejor, más sano, hago ejercicio, deje de fumar, casi no tomo, entre otras cosas que son un resultado positivo para mi.

Este año, regrese a trabajar, pues estaba bastante tiempo de independiente, pero una oportunidad de estar tras un escritorio, haciendo lo que me gusta hacer, con libertad de crear y compartir me abrió las puertas desde abril. No he cumplido siquiera un año en la compañía que me acoge pero me siento tranquilo y feliz de haber sido aporte para ella, de encontrar oportunidades de mejora, y de poder crecer como persona, profesionalmente, como empleado e incluso empresario.

Justo semanas antes de mi cumpleaños anterior por la cabeza me daban vueltas ideas de negocios, y creo que me he demorado mucho, pero siento que he encontrado las personas correctas para ir sentando la base de dos emprendimientos, con la ayuda de Dios, y del orden, la segunda debería dar a luz a finales de este mes como máximo, ya se enteraran por aquí, y por mi espacio en facebook.

Este año, he viajado a USA, la verdad debo confesar que nunca antes era siquiera de mi interés aplicar a la visa, ¿Por qué? no tenia motivación para ir, no me llamo nunca la atención Gringolandia, pero las cosas pasan porque suceden y en el tiempo y orden correcto, y este año se dio… ¿que me llevo de ese viaje?

Wow!! A ver, en sencillo: recupere la capacidad de soñar que se estaba durmiendo en mi corazón, ir a miami me permitió alojarme en un hotel en una de las zonas más bonitas y tener 2 días para relajarme y estar solo, conectarme conmigo mismo, y pensar, saber donde estaba, agradecido por lo que tenia, entender las cosas, mirar las cosas desde otra perspectiva y darme cuenta de lo que tengo, lo que perdí, lo que puedo tener, y lo que puedo recuperar y en definitiva lo que tengo que olvidar, transmutar, perdonar, o simplemente dejar.

Fui un día almorzar a ocean drive, y llene mis ojos de una realidad que decidí no estuviera lejana a la mía, vi carros que solo antes se podían ver en tele (Ferrari´s, Bentley´s, Rolls Royce, entre otros),vi gente relajada, feliz, compartiendo, disfrutando y todo indicaba que para ellos el problema no es el dinero (seguramente se quejaran de otras cosas), vi casas con sus propios muelles, familias paseando en sus yates, entre tantas y tantas cosas en lo que yo considero que simplemente fue un vistazo para todo lo que veré y tendré en el resto de mi vida.

Este año, aprendí sobre la fragilidad de la vida, la vida puso un reto muy grande a mi familia, y Dios (el universo, buda, o quien usted quiera) le regalo a mi mami un tiempo más con nosotros, para que termine su proceso de crecimiento, para que nos engría, y se deje engreír, y siga haciendo sus aportes positivos a todos con quienes comparte. Ese evento de este año me permitió, como dije, darme cuenta de algo que seguramente, hasta que alguien no lo viva, no lo podría entender (eso es una lastima) y es la fragilidad de la vida y de lo importante de los lazos, yo no se si mi amigo tiene o no razón en las fechas pero si que el cuerpo en determinado minuto te pasa factura por el poco “mantenimiento” que se le da, se también, por mis creencias, que el cuerpo es el reflejo de espíritu, de tu alma, de tu yo soy interior, que cuando ya es demasiada la carga, te manda para la cama a que aprendas, reflexiones, sobre algo.

Dicen por ahí que el estomago es el cerebro de las emociones, y es de allí donde me enferme, y solo a raíz de eso entendí lo que ya sabia pero no lo trabajaba, que soy una persona de genio fuerte, implosivo, muy emotivo, y que el cargarme de eso, de no saber como re diseccionarlo, hacerlo fluir y que transmute, me paso “factura”, ahora doy gracias a eso porque esto conciente de que tengo que controlar esos estados de animo, y hacer lo que siempre digo “se feliz” porque finalmente la vida es tan corta, pero tan tan corta que no vale la pena vivir en esos estados de animo que no te permiten fluir, o vivir para complacer a los demás, perdiendo lo importante en uno mismo: uno mismo.

Entendí además en ese evento, que la vida te va poner retos, circunstancias que son murallas para atravesar, una muy muy pero muy linda persona que se me acerco en ese momento y desinteresadamente me ayudo y ofreció su compañía con un amor de amistad increíble me dejo su historia y una enseñanza: podría tomar este evento como el gatillo que dispare todos mis talentos, energías, y capacidades para demostrarme que soy capaz de lograr cualquier cosas, en cualquier nivel, o que podría abandonarme en ser una victima más de la sociedad. Apreté el gatillo y aquí estoy, en el inicio de lo que para mi será una reacción en cadena de éxito tras éxito.

Este año empecé a escribir en publico, en este espacio, en este blog, no me motivó en un principio el exponerme, me motivaba dar un mensaje, porque cuando uno escribe, cada cosa tiene nombre y apellido, y no sé si logré mi propósito, pero a cambio, logré encontrar gente que aprecia lo que escribo, (más de 1500 visitas en menos de 4 meses) que desinteresadamente me ayudan, que generosamente me comentan, y mis amigos que incondicionalmente me leen y comparten conmigo algo que hoy por hoy se ha vuelto una nueva meta: un libro.

Se van mis treinta y con ellos, los multi colores del amor, pues entendí este año algo maravilloso: si he amado, que tengo la bendición de haber amado a cada una de las personas que han compartido una relación conmigo (y me doy cuenta ahora, quizá porque lo veo de lejos) y me pone feliz saber que puedo cultivar ese sentimiento en mi, algunos amores son de esos únicos que uno llevará, indistintamente de donde te ponga la vida, en el salón de honor de mi corazón, y aprendí además que (como comentamos en un post en facebook) el amor no lo soporta todo, como algunos postulan, por el contrario el amor es muy, pero muy frágil, es como una pieza de colección delicada, que cuando uno tiene la dicha de tenerlo debe cuidarlo como algo sagrado, único, frágil, tanto como si fuera de un precioso, raro y delgado cristal pues si algo también he visto (o me he percatado) en mis treinta es la falta de amor en la vivimos.

Junto con los retos, a mi vida han llegado muchas personas, seres que entiendo están aquí para ayudarme a crecer, algunos para entorpecer el crecimiento pero todos están para que pueda sacar de ellos las enseñanzas que necesito para pasar a otra etapa en mi vida y de lo cual estoy muy agradecido porque ya entiendo el propósito de ellos en mi vida, y de la mía en la de ellos. De igual forma se han ido personas increíbles en mi vida (algunos nos dejaron, otros se alejaron), que me han dejado enseñanzas para crecer, otras que se alejaron porque creo yo ya cumplieron su propósito, y otras que aleje porque, aunque suene duro, estamos en diferentes sintonías (algunas también me alejaron a mi jajaja)

Y con los nuevos amigos / conocidos llegaron miles y miles de canciones, canciones que he retomado, otras que he dejado, otras que encontrado… pero siempre disfrutando de lo bello que es la música, de saber interpretar el mensaje de un poeta que dice tanto en una letra, de artitas que saben poner sentimientos en sonidos, y cantantes que prestan su entonada voz para darle vida a lo que luego se vuelve tu compañero de una época.

En este año también llegaron nuevos libros a mis manos, nuevos autores dignos de envidiar que me enrolan en sus obras y alguno incluso no me dejaron trabajar, otros por el contrario hicieron grandes aportes a mi trabajo, otros a mi creatividad, y prácticamente todos a mis sueños.

Tengo tantas cosas más que decir de este año que podría escribir y escribir, y romper mi auto juramente de hacer publicaciones cortas, pero no me voy sin mencionar que este año me volví esclavo de un aparato llamado blackberry, que le di vuelta a mi concepto y perfil en redes sociales, que he conocido la soledad con sus virtudes y defectos, que he apreciado más el cine y el teatro,  que he reído y he llorado, que me he callado y gritado, que gane y perdí en tantas cosas, que logre re vivir el ir a conciertos, que abrazo a más personas, que me tomo las cosas muy personal…

Bienvenido pues mis treinta y uno, después de unos treinta tan cargados de tantas cosas, de todo tipo, espero este año para consolidar y luego cosechar, y si llegaste hasta aquí, quiero agradecerte el interés por leer esto, y compartir mi humilde opinión, mis puntos de vista, mis sueños, mis cuentos, en fin: mi vida. y mil gracias por sus deseos y buenas vibras al 20% de amigos en face que me saludaron por este nuevo año que inicia!

Se sentó lentamente en el borde de su cama, se quedo con la mirada perdida en la pared, como si en ella estuviera la respuesta a alguna de sus preguntas, de pronto, llevo las manos a los bolsillos y busco un papel, el cual desplegó parsimoniosamente sobre sus rodillas, y volvió a leer:

“Hoy he soñado contigo. Hoy he soñado que ya no te quería. Que te veía a lo lejos y no quería verte más cerca. Pero te acercabas… me regalabas una de tus sonrisas tristes y resbalabas sobre mi brazo una de tus caricias lentas. Pero yo no sentía nada. Me mirabas, con esa dulzura melancólica que tienen tus ojos, pero ya no encontraba los míos reflejados en los tuyos. Ya no eras espejo. Ni abismo. Ni peligro. Ni conciencia. Ni deseo. Ni refugio…

Tu voz sonaba igual que el eco del olvido. Intermitente, disonante, lejana, como el rumor falso del mar en el fondo de una caracola, irreal y áspera. Me susurrabas al oído las mismas mentiras de siempre, las que siempre quise creer, pensando que de tanto repetirlas se convertirían en verdades. Pero ahora me sonaban a verdaderas mentiras y sabían como auténticas verdades.

Yo te hablaba siempre de mis sueños ¿Lo recuerdas? Tú decías que casi no soñabas. Le quitabas importancia a los míos. “Sólo son sueños… No hay que hacerles mucho caso” decías; y yo insistía. Te contaba lo reales que eran, te hablaba de los colores, de los lugares, de las palabras, de las sensaciones que soñaba. Y tú te reías diciendo: “cada vez son mas raros tus sueños…”

Hoy he soñado contigo. He soñado que te alejabas llorando cuando te decía que ya no te quería. Que no quería más tus caricias, ni tus sonrisas, ni tus miradas, ni tus abrazos. Que ya no te echaba de menos, ni quería estar a tu lado. Que en tu mundo de miedos te aferrabas a la soledad aunque el corazón te estuviera pidiendo a gritos salir de su oscuridad. Y yo te decía que ya no tengo miedos. Que ya no quiero soledades. Que ya no quiero, sencillamente… ”

Sentía la tibieza de una lagrima recorrer lentamente su mejilla, casi como queriendo acariciarla, y de pronto desprenderse para aterrizar en aquella hoja de papel, dejando una mancha de la fusión propia de una lagrima y tinta, mientras piensa que quizás esto sea lo ultimo él le escriba, lo ultimo que sepa de él…

De pronto, violentamente arruga el papel mientras se para, respira profundo, destruye uno a uno sus intenciones de remediar algo, y piensa que raro él, las cosas que sueña (bah!) … mientras se alejaba llorando.

Cuando un ser humano pasa por algún acontecimiento nuevo es de esperarse que pase por un proceso, indistintamente si es bueno o malo el mencionado acontecimiento. Este proceso esta estudiado y explicado en libros, y explotado por los psicólogos sobre todo para gente que ha sufrido un acontecimiento extremo, como la perdida de algún ser querido (duelo).

 

Esta semana me ha tocado hablar mucho sobre estos pasos que conforman el proceso, como saben, uno de mis pasatiempos es observar gente, y he logrado identificar que este proceso no necesariamente aplica para un evento extremo, si no para cualquier evento en nuestro día a día, el conocer este proceso, analizarlo, e identificarlo sobre todo en uno mismo es de mucho beneficio y aporta al crecimiento personal y como una interactuar en la sociedad.

 

Este proceso consiste de 6 pasos:

1) Sorpresa 2) Negación 3) Enojo 4) Negociación 5) Depresión 6) Aceptación

 

Les pongo un ejemplo para dejar entender el proceso, y luego les explico la teoría: Supongamos que un día cualquiera en un trabajo cualquiera tu jefe te llama a su oficina, tu vas como acostumbras, y de pronto te dice que estas despedido, y tu dices: ¿Cómo?! (Estas en la etapa de sorpresa) y tu jefe te explicara alguna razón como recorte de personal, o algo así y luego dirás: Tiene que ser una broma, esto no puede ser…. (Ya estas en la etapa de negación) tu jefe continuara explicándote que lamenta mucho, que su amistad, y que no puede hacer nada, etc. etc., y seguramente tu ya sales para tu oficina y dices: carajo, que se ha creído este cretino, como me van a hacer esto, a mi, justo ahora… (Estas molesto, muy molesto) Ya cuando se te pasa la molestia, en casa o luego de hablar con alguien empiezas una conversación (interna o con alguien) más o menos así: bueno, por algo pasan las cosas, ahora podré tener más tiempo para ordenarme, o aplicar en algún trabajo mejor… (Ya estas negociando tu situación). Claro que al día siguiente o a los dos días te vas a encontrar en tu cama tirado, sin ganas de nada diciendo: porque me pasa esto a mi, yo no hice nada malo, ahora quien me va a contratar, que haré… (Deprimido total!) hasta que después de un tiempo terminas en otro trabajo o recuperando tu equilibrio emocional donde ya has aceptado la situación y como se diría popularmente “sigues pa´lante”

 

Ahora, ponte a pensar en la cantidad de veces que este proceso es parte de tus reacciones por ejemplo, cuando tienes una diferencia con alguien, algún problema, recibes una noticia o acto inesperado, desde que te dicen para ser tu novio, pasando por cuando te terminan, entre enterarte que ya tus ex se casa, o que vas a tener un hijo, etc. etc. etc.

 

El problema, para mi, radica en la capacidad de las personas de pasar entre punto y punto. Conozco gente que pasa en instantes de la sorpresa, a la negación, y se estanca mucho tiempo en el enojo, incluso me queda la duda si algún día salieron de ahí con respecto a ese tema. Conozco a otras personas que se quedan mucho tiempo en la etapa de depresión (que considero es la más critica) sin llegar a aceptar nunca lo que le ha acontecido.

 

El solo hecho de estar conciente ya de estos puntos le puede permitir a uno darse cuenta, ante alguna eventualidad que le esta pasando, e intentar, por ejemplo, controlarse cuando esta en la etapa de enojo.

 

El segundo problema esta que en determinados conflictos donde una noticia afecta a las dos partes que la comprenden, al momento de intentar arregla la situación se encuentran en etapas distintas del proceso, uno puede estar negándose aun no que ha pasado, mientras el otro esta enojado, o alguno esta deprimido por lo que paso mientras el otro anda enojado, o mas extremo, alguno ya lo acepto y supero y el otro anda en cualquier etapa anterior.

 

Porque comparto esto, o he hablado con varias personas de esto esta semana, pues para que estén concientes de que todos tenemos un proceso y un tiempo distinto para las cosas, y el entenderlo puede ayudar a uno (desde fuera) a ser parte de la solución o del problema, o quizá también ayudar a darse cuenta uno mismo de lo que acontece, o que ya existió una evolución para determinados casos donde uno ya no puede hacer mucho, por no decir nada.

 

Cualquier fuera el motivo que te trajo aquí, y llegaras hasta esta línea, espero que te sirviera y sea útil esta información.

Viaje – Cuento

Les encantaba viajar juntos, era una especie de terapia escaparse de cuando en cuando y montarse en un avión, entusiasmarse haciendo las maletas, comer algo en el aeropuerto, reírse de lo que valga la pena reírse (todo!) y aterrizar. Sus almas sabian que por más que el amor es puro necesita renovarse cuando se envuelve en el día a día y sus que haceres cotidianos los alejan de lo que realmente es importante.

Esta vez escogieron una ciudad pequeña al sur del país, donde una brisa fresca les dio la bienvenida al bajar del avión y luego una ola de calor sofocante los acompañó hasta el pequeño hotel donde se hospedarían, él ya conocía el hotel, reservó la habitación de la cual siempre le hablo y juntos por su alfombrada entrada llegaron hasta su habitación, dejaron sus maletas junto a la cama, decidieron darse una ducha y refrescarse del calor, se bañaron juntos, como siempre, y después de mucho tiempo bailaron en silencio bajo el chorro de agua, sin música, mirándose, enamorados, re encotrados en la silenciosa melodía de sus miradas, ¡¡que miradas!! El pensado que era el rostro más hermoso que ha visto en su vida y ella pensando que ese era uno de los momentos que siempre había soñado vivir.

Hicieron el amor tiernamente entre la ducha y la cama, rieron, hablaron, hasta quedarse dormidos abrazados como lo que son: un solo ser. Ya entrada la tarde, con ropas sueltas y de la mano salieron en busca del almuerzo, llegaron hasta la plaza principal e inmortalizaron el momento en una foto pagada a un muy amable viejito que contaba sus historias mientras intentaba sacar su mejor foto (ahora digital es la cámara decía mientras se reía).

El plan era sencillo: relajarse, esa tarde les entregarían el auto que alquilaron y escogerían los planes para el día siguiente: ir hacia al sur o hacia el norte, cruzar la frontera hacia Arica, Chile, o irían a pasar el día a Ilo, a la playa, al nuevo malecón del que tanto hablan en Tacna…

La verdad es que el lugar no importaba, era la sola idea de ir por la carretera a plena luz de día cantando canciones a voz en cuello mientras el carro se deslizara a ochenta kilómetros por hora y el viento les refresque mientras entra por la ligera rendija que dejaron en las ventanas casi cerradas, ella, por supuesto manejando (por que le encanta) y él, engriéndola, viéndola, cantándole, gozándola. Que importa a donde irían, lo importante es cómo irían.

Terminando la tarde se fueron rumbo a la playa, estacionaron cerca a un restaurante, y bajaron para ver el atardecer sentados en la playa, las familias se estaban retirando ya, y ellos se quedaron cada vez más solos, mudos, mirando el atardecer. De pronto ella le pregunto con soltura, ¿me amas? Y él sin mirarla le dijo, ¿lo dudas? Y ella reflexiono y se llevo la mano al pecho mientras decía, no dudo esto, dudo esto, ahora hacia con una mano círculos, como queriendo dejar dentro de un circulo imaginario el mundo, y él reía, le dijo suave pero firmemente que recuerde siempre que la vida es como un espejo y si rompes ese espejo detrás existe otro, “porque detrás de un espejo siempre hay otro espejo” le dijo ella en voz baja, pero él insistió en lo importante de deshacerse de algunas imágenes que uno recibe para poder evolucionar, de romper algunos espejos le dijo mientras imito su gesto con la mano que intentaba en un circulo imaginario rodear el mundo. Yo no quiero deshacerme de esta imagen le dijo ella coqueta mientras lo abrazaba. El sol ya estaba a pocos minutos de desaparecer oculto detrás de la línea anaranjada que dibujaba el mar, el sol era un circulo rojo intenso, y un paisaje de colores rojizos, anaranjados y azules pasteles fascinantes decoraban el cielo.

En la vida uno tiene que aprender a jugar y jugársela, si no le apuestas a la vida, la vida no tendría sentido, no valdría nada, sabría a poco, comento él, sintiéndose orgulloso de estar allí, de vivir así, de jugarse la apuesta mayor junto al amor de su vida. ¿Pero si la vida te trata duro? Pregunto ella interesada, ¡mucho mejor!, exclamo él, porque si la vida te enseña los dientes quiere decir que le importas y te la va poner difícil para que le entres duro, saques lo mejor de ti, porque nunca olvides, amada mía, que lo nuestro es una bendición, un regalo precisado, único, que debemos aprender a cuidar, proteger, atesorar, decía él mientras jugaba a encontrar sus pies con los de ella por debajo de la arena.

De pronto sintió un ruido extraño, fuerte, un temblor empezó acompañado de unos ruidos lejanos, aterradores, ella lo miro desconcertada, llena de miedo, se pusieron rígidos, todo empezó a moverse más fuerte, todo a su alrededor empezó a derrumbarse, a volverse oscuro, fúnebre, él quiso abrazarla pero vino un sacudón que los movió de arriba abajo, que los empujo tan fuerte que los separo, cerro los ojos aterrado, queriendo gritar y no podía, cuando abrió los ojos bruscamente, mientras el movimiento tosco pasaba, el ruido se iba calmando, y por los parlantes se escucho una voz que decía “Señores pasajeros, bienvenidos a la ciudad de Tacna, a partir de este momento puede utilizar los celulares, la hora local…” miro a su izquierda y vio por la ventana el pequeño aeropuerto, miro a su derecha y se dio cuenta que estaba solo, era el único en la fila.

Voy volando

No es la primera vez que escribo desde el avión, la primera si para este espacio, es reconfortante sentirse a quien sabe cuantos pies de altura volando, haber cruzado las primera capa de nubes y estar sobre esas formas indescifrables que hacen las nubes, que (ya lo he dicho más de una vez) dan ganas de saltar del avión y corretear encima de las nubes, como si fuera un manto de un algodón gigante con un fondo azul en degrade, maravilloso.

mirenlo

Aun sigo viendo a los pilotos de avión y los envidio silenciosamente, desde pequeño deseaba dedicar mi vida a volar, me imaginaba sentado en la cabina de avión escuchando a todo volumen las canciones que me encantan (ahora se que un avión no tiene el equipo de música que me imagino, salvo que sea mi propio avión) lejos de todo, encima de todos, disfrutando (como lo hago ahora) del paisaje, del maravilloso planeta que tenemos visto desde otra perspectiva.

Aun antes de viajar siento esos nervios como si fuera la primera vez, y espero nunca perder esa sensación, pues creo que todo viaje trae escondido un sentimiento, de los que regresan a un lugar o los que van a otro… luego de trabajar durante 7 años en un aeropuerto pude observar a todo tipo de gente (para mi observar gente es un deporte, y el aeropuerto es un lugar exquisito), la que llega angustiada, feliz, triste, ebria, discreta, apurada, despistada, cómplice, entre otros! Es una mezcla de energías alucinantes, puedes estar parado junto a algún familiar que se va y la familia feliz de despedirlo hacia una nueva vida, puedes estar junto a la novia que ve partir a su novio envuelta en un llanto inconsolable, una persona indiferente seguramente viajando por trabajo, gente que estará regresando a ver a su familia, gente que esta huyendo de su familia,  amigos riendo porque se van de vacaciones, artistas conocidos y los no tan conocidos, extranjeros de todo tipo, incluso rara vez alguno de esos que van ocultando algo, pero los más graciosos son los primerizos, los que creen que en la maleta se puede llevar el Perú entero, pues meten en ella sus 2 buenas botellas de 3 litros de Inka Kola, bolsas de lentejas, pallares, ajis secos, latas de tacu tacu, y todas aquellas cosas que un familiar te comenta que extraña de su tierra cuando te llama.

Si, Cada viaje lleva un sentimiento, a veces he querido que el vuelo dure horas de horas y nunca bajar, a veces he querido que el vuelo sean lo mas corto posible, a veces estas viajando pensando en regresar, otras veces queriendo nunca regresar. Yo he identificado casi todos los sentimientos en mis viajes, he viajado ansioso, feliz, triste, nostálgico, pesantivo, con amigos, con amores, con dolores, a trabajar, a divertirme, huyendo, regresando y aun creo que faltan muchos más… hoy he querido escribir un cuento volando, y en vez de eso me he enredado leyendo conversaciones de hace años, quizá de ahí salga una historia con alguno de los sentimientos que traigo o quizás no… total, si un derecho, facultad o gran cualidad del hombre es que se puede contradecir, y eso hacemos, contradecirse de un día a otro.

Cuando abrió los ojos se sintió  desorientado, la poca luz que iluminaba la habitación lo confundió aun más, no sabía si estaba amaneciendo o quizás anocheciendo. Estaba aun aturdido por el sueño tan profundo, se sentía como si no tuviera memoria, tampoco se preocupo por recordar algo, se sentía lo suficientemente laxado para no pensar mucho.

Intentó sentarse de golpe, pero su cuerpo no se lo permitió, estaba tan relajado que no podía, se echó rendido en lo que ya había identificado como su cama; un colchón suave lo acogió de espaldas, una sabana blanca le cubría medio cuerpo y su torso desnudo eran indicativos de un clima caluroso. Poco a poco sus sentidos se volvían a agudizar, un aroma a playa lo atraía y sin entender de dónde venía, se recostó contra una de las tantas almohadas que tenía en la cama. Hundió la cara en una almohada muy blanda y suave… analizó los olores, ese olor a playa, un poco de olor a bloqueador solar de coco y además un aroma familiar, suave, de mujer.

Se puso de costado mucho más confundido ahora, nada parecía tener sentido, su cama estaba impregnada de un olor maravilloso, pero el olor a playa venía con el viento, con el aire del lugar. Le encantaba el olor a verano. Siempre lo trasladaba a otros tiempos, otras épocas, incluso a algunos recuerdos que parecían sueños. La ventana de su cuarto estaba cubierta por una cortina semitransparente, se veía de un azul suave que ondeaba al compás del viento que la movía, parecía tomar forma, de pronto se calmaba, reposaba y volvía a nacer con cada bocanada de viento que entraba refrescando el lugar. Un leve murmullo del mar entraba por la ventana con cada bocanada y se sintió nuevamente en un sueño, cerró los ojos y prestó atención al momento. No había duda, estaba en un playa, relajado, tranquilo, y confundido…

No era una habitación grande, era más bien acogedoramente pequeña, las paredes blancas y un cuadro moderno adornaba una pared. La ventana ocupaba toda la pared lateral y un televisor se asomaba encima de un aparador. El equipo de música parecía prendido, pero no sonaba, era grande y los parlantes adornaban desde el suelo todos los rincones de la habitación. De pronto el ruido de la puerta lo puso en alerta y al voltearse la vio entrar. Veía una figura imponente acercándose… a cada paso se hacía más familiar. Ella estaba vestida con un pequeño vestidito blanco, casi pintado en un cuerpo que derramaba armonía. A medida que se acercaba, podía distinguir un rostro de ensueño. El aroma a café venía junto a ella, una taza de figuras que no podía distinguir estaba en una de sus manos echando un poco de vapor, que se distinguía entre la poca luz que iluminaba la habitación. Ella caminaba suelta, natural, mientras una sonrisa encantadora se asomaba en su angelical rostro. Se acomodaba los cabellos en un improvisado moño a una mano. Fue como si perdiera el habla, la veía, pero no lo creía, asumía nuevamente que aun no había despertado.

Ella se sentó junto a él y su olor confirmó que era el mismo que el de su almohada. Su piel estaba semi-bronceada, sus ojos brillaban y formando un gesto de ternura le dijo con una voz suave y extremadamente sensual:

– “Hola”

– (Silencio) – quedó aturdido, en completo silencio y su cara mostraba sorpresa.

– Ja ja ja – soltó una carcajada amigable, dejó en café en la mesa junto a la cama y le cogió la cara con ambas manos mientras acercaba más su cuerpo y le decía:

–  “No me digas que otra vez no te la terminas de creer…”

– “¿Creer?” – susurro él mientras recibía un tierno beso en la mejilla y se asfixiaba de placer, al sentir ese olor tan maravilloso.

– “Creer… sí” – mientras lo acomodaba otra vez en la cama y ella se recostaba a su lado le decía – “De tiempo en tiempo te despiertas así, tan lindo, y te aturde creer que aun vives en un sueño, un sueño que me has hecho realidad hace mucho tiempo ya y que vives aquí, así, junto a mi”.

Se acostó junto a él, casi aplastándolo, y los recuerdos le volvían de a uno a uno, poco a poco, hasta que la sonrisa de su rostro no se pudo ocultar. Un inesperado abrazo la cogió de sorpresa para luego ahogarla en un beso largo, tierno y profundo mientras la revolcaba en una cama que a cada momento, se le hacia más familiar. De pronto la risa los envolvió, la miro a los ojos y se quedaron pegados unos minutos; como muestra de que todo estaba en orden. Sus ojos y sus miradas encajaban a la perfección. El admiraba sus ojos y ella vivía encantada mirando su alma reflejada en sus pupilas.

Estaba anocheciendo, una tarde de un verano que no se agota, en una isla llamada Bonaire, donde vivían en una pequeña casa blanca de dos pisos frente al mar, en una habitación donde solían reposar después de almuerzo, después de unos interminables encuentros de pasión, esperando despertar para ver el ocaso. Siempre juntos, en una cama bautizada hace años, impregnada de un aroma a playa, a coco, a limón. Hay días en que no se termina de creer que vivir aquí, con ella, sea real, que sea tan real como un sueño, por lo que dejó encargado literalmente la siguiente nota: “Por favor, no me dejen despertar”.

Mi capacidad de mentir a lo largo de estos años la catalogo de increíble, digna de un reconocimiento formal, que solo se produciría si estuviese dispuesto a decir la verdad, pero hay tantas verdades para contar, que ciertamente no creo acordármelas todas. Pero por supuesto que existen verdades memorables, y confesaré que me “muero” de ganas de contárselas siquiera a alguien. Lo gracioso es que, cuando he intentado contar alguna verdad, termino siendo catalogado como mentiroso.

Como cuando, hace muchos años atrás, supimos que nuestra bisabuela estaba muy grave, a escasas horas de morir. Los hijos, que eran 6, vivían repartidos entre el pueblo natal de mi bisabuela y la capital, tres en cada ciudad, a diez horas de distancia por carro, y a muchos dólares por avión. El dilema se presentó cuando la familia empezó a decidir donde debería morir nuestra querida bisabuela; si en la capital, donde vivía junto a sus tres últimos hijos (más por su enfermedad que por convicción propia), o en su pueblo natal, donde aun vivían sus tres primeros hijos. La discusión se tornó molesta y entraron a tallar no solo los hijos, sino también los hermanos, sobrinos y alguno que otro vecino acomedido. Finalmente se decidió que sería en el pueblo natal, y el mayor de los hijos iría en su camioneta a recogerla a la capital. La familia no acumulaba grandes fortunas, por lo que trasladarla en avión sería complicado, más aún si la señora estaba tan grave.

Y así fue como mi tío partió rumbo a la capital un viernes por la tarde, esperando llegar al amanecer y preparar el viaje para estar de vuelta el día lunes. Al llegar se dio con la triste sorpresa, de que su abuela, mi bisabuela, había muerto hacía menos de una hora.

Las primeras dos horas, los llantos y lamentos inundaron la casa, y solo tras un largo silencio, alguien atinó a elevar la voz para comunicar que en ese momento empezarían los trámites de defunción. Nuevamente se había desatado el debate, pues la mitad de la familia más uno, había acordado que se le trasladaría a su pueblo para que pase los últimos días; y la otra mitad, menos uno, defendía que, el que ya hubiese muerto en la capital, suponía un entierro en esta ciudad. La discusión duró horas, hasta que finalmente la mayoría acordó en que debería estar sepultada en el pueblo natal; pues, entre otras cosas, era uno de sus deseos.

La prioridad, entonces, era llevarla de regreso. Ya estaba entrando la noche y aprovechando que la camioneta de mi tío estaba equipada para trasladarla, decidieron llevarla ahí, cubierta; intentando no levantar sospecha, hasta el pueblo natal y hacer de cuenta que había muerto allá. Era necesario no hacer ningún tipo de trámite pues delataría el intento de movilizar un muerto, y según supe, o mejor dicho, según entendí años después, es un engorroso trámite burocrático en la municipalidad.

Decidido todo y entre lágrimas, partiríamos con rumbo a nuestro pueblo esa misma noche, mi tío al volante, mi padre, mi madre y yo – con apenas 10 años de edad –  los acompañaríamos; y claro, la bisabuela en la parte de atrás.

El viaje empezó a hacerse largo, todos iban en silencio y éste se interrumpía de tiempo en tiempo, con algún sollozo de mi madre, de mi padre, de mi tío, e incluso mío. Yo recuerdo haber estado mudo, pues entenderán que a mi edad, sentía miedo de que a mis espaldas viajara un muerto, por más bisabuelita linda que sea.

Pasando el penúltimo pueblo antes de nuestro destino final, mi tío al volante anunció que tenía hambre y que aprovecháramos que a los alrededores no había gente, para detenernos a comer en un restaurante. Y así lo hicimos, comimos y bebimos como se suele hacer en un restaurante de carretera: abundantemente y con una sazón especial. El sentirme satisfecho por la comida, me hizo dar sueño y pensé que el resto del viaje lo pasaría durmiendo. Cuando salimos del restaurante todos nos quedamos mudos, nadie dijo nada y todos nos vimos con gestos interrogantes. Mi tío fue le primero en correr hacia un extremo, mi madre me abrazo y mi papá dando un paso al frente exclamó: “¡Mierda! ¡Se robaron la camioneta  carajo!”.

Cada vez que me acuerdo de ese momento me da mucha risa. Me imagino la cara de los tipos que hurtaron la camioneta, cuando en algún momento pararan a ver su botín, aquella gran alforja entre nuestros equipajes, y al descubrirla encontraran a una ancianita muerta. No pude aguantar la risa al pensar eso frente al restaurante, pero una de esas miraditas que mi madre solía darme fue suficiente para que me callara.

Luego del desconcierto que nos dejaron en una esta de estupefacción total (a nosotros y a los ladrones seguramente) decidimos a  la mañana siguiente en casa de mi tío hacer un pacto solemne, juramos en nombre de todo lo que se les ocurrió (sobre todo en nombre de mi bisabuelita) que nadie contaría lo que había sucedido a nadie por ningún motivo. El cajón que estaba listo, lo llenaron con un costal de arena y lo cerraron para velarlo. Por supuesto el velorio fue rápido y el entierro más aun. Pasaron desapercibidas una serie de detalles, entre el dolor de la familia, que acompañó al costal de arena – que hacía de bisabuela – hasta su morada final.

Han pasado varios años ya. La mayor parte de la familia y de los testigos del hecho ha muerto, dejándome prácticamente como único testigo de tan tonta, increíble, denigrante y chistosa, historia. Nunca apareció la camioneta y menos la bisabuela. Tampoco me han creído al contarla, pues a cuanto familiar le intente contar la historia lo único que he recibido ha sido un palmazo en la cabeza, seguido de un enérgico “No se juega con la memoria de tu bisabuela”.

Año Nuevo

Esta terminando el primer día del primer mes del 2011, es probable que ya le dijeras a la gente más importante en tu vida “feliz año” y nos quede la resaca de decirlo probablemente hasta el miércoles. Creo que ya comente que para mí el año nuevo lo celebro en mi cumpleaños, cuando mi calendario biológico, alineado a nuestro calendario sideral me indica que esta pasando un año más, o a veces un año menos, depende del balance final. Es en mi onomástico cuando veo para atrás y repaso lo sucedido, cuando escribo nuevas metas y me propongo nuevos cursos para lograrlas, entre otras cosas. No por ello dejo de saludar en año nuevo, aunque no crea en el como tal, es por respeto a quienes sí creen. Intentaré también saludar los años nuevos musulmanes, judíos y cualquier fecha que tenga significado para un ser humano.

Mucha gente se emociona con la fiesta de año nuevo, no es mi caso, los últimos años la he pasado, por decir lo menos, de una manera sobria, tranquila… a decir verdad, son muy pocas las fiestas hasta el amanecer que he asistido en estas fechas, este año no fue la excepción, la pase tranquilo en casa, brindando con un vino espumante, viendo a los vecinos en sus rituales, observando los fuegos artificiales, los que valían la pena, los demás contribuyeron solamente a llenar de humo la casa, a contaminar el medio ambiente y traumatizar a los animales que conviven con nosotros en el barrio (hablo de los perritos, gatitos y pajaritos por si mal entendió el comentario).

Pero si me he dado cuenta, a raíz de lo dejado por el 2010, que hay cosas que si quisiera hacer en estas fechas, como pasar un año nuevo en NY, parado en el frío rodeado de cientos de personas esperando que una bola de cristal baje y gritar una cuenta regresiva para darle un beso a una persona especial luego de decirle “happy new year” , o ir a recibir un año en Río, en Brasil (luego de leer un inspirador correo de un buen amigo que lo ha pasado allá y se ha dado el tiempo de sentarse y transmitir su alegría) claro vistiendo de blanco, a la orilla del mar viendo los fuegos artificiales y de la mano de alguien especial (espero que sea la misma persona que en NY)

Bueno, se termina de ir 2010 (aunque algunos seguiremos, hasta acostumbrarnos, a mencionar o escribir 10 en vez de 11) y llega 2011. De lo que si estoy seguro es que será un año para consolidar y gestionar proyectos (no se gestionan solos), así que a partir del 3 intentare cumplir más allá de lo prometido…

Como diría Joaquin Sabina

Más vale que no tengas que elegir
entre el olvido y la memoria,
entre la nieve y el sudor.
Será mejor que aprendas a vivir
sobre la línea divisoria
que va del tendio a la pasión.

Feliz año dosmilonce

Año viejo

Adiós 2010, Te di la bienvenida con los brazos abiertos y a cambio me has dejado un recuerdo particular en la memoria, serás recordado como el año en que cumplí 30, en el que conocí (o reconocí) a mis verdaderos amigos, en el que aprendí a ver y callar, en el que encontré a mi YO, el año en que me di cuenta que ya sabia y no reconocía el “amor”, el año en el que aparecieron personas especiales, y se fueron otras también, el año en que el sentido de la vida ha tomado otro tono, donde aprendí sobre la fragilidad del cuerpo humano… El año en que deje de fumar, en el que si bien no viaje mucho estuve en todos lados… Es un año memorable, en el que me atreví a escribir y publicar (en un humilde blog), donde puedo decir que cumpli y compartí sueños, asistí a conciertos, me re encontré con amigos lejanos y desde hacia una década con parte de la familia… adiós 2010, algún día volteare a verte y me reiré de los aprendizajes que hoy me parecen grandes murallas y seguramente más adelante serán pequeñas escaleras, chau chau 2010, perdona que prometiera más de lo que pude cumplir, y finalmente gracias a Dios por cada día, por cada oportunidad, por la salud, por mi familia, por mis amigos, por mis conocidos, por quienes me quieren y por quienes no tanto, gracias! Y a ti, por ser compartir, ser parte, o leer e interesarte en mi vida, en mi 2010, gracias!

Separados – Cuento

El

La última vez que la vi estaba, cómo no, apoyada en la mesa, recostando su lindo rostro en su mano. Me reconoció, levantó la mirada y sonrió ante mi euforia al verla. Su rostro seguía igual. Vestía suelta, pantalones oscuros y un polito sin cuello, sin mangas. Creo que pretendía parecer ambigua, a mí me resultaba arrebatadora.

Ella

Canciones, nubes, una gota de lluvia y sueños; las cuatro imágenes me conducen a él. Paseo por la calle y no veo a mis vecinos. Ni al sol, ni los huecos que debería evitar. Oigo aquellas canciones que me recomendó, veo las nubes,  siento la lluvia como abrazos, besos y palabras que, apenas salían de su cuerpo ya estaban entrando en mí, saboreo la vida en cada bocanada de un infaltable aire.

El

Al tirarme a la cama, cierro los ojos y pienso en su perfil. Cuando los abro se refleja en las cuatro paredes que me acorralan. El borde de sus ojos era oscuro; la mirada, verde claro. Bailaba como si fuera de aquel café, ya no hubiese mundo y solo sus pies pudieran crear uno nuevo.

Era la madrugada de un martes cualquiera y aún quedaban cuatro horas para que cualquier mortal fuera a trabajar. Y yo que siento esta ciudad como un bosque de cemento oscuro, distinguí su figura como una chispa de luz que volvió loca mi brújula. Venía, se iba, era inalcanzable.

Ella

No puedo dejar de pensar, que quizá algún día coincidimos no por ello ahora tenemos que reconocernos. Quizá fuera en otro país, en el banco, en un aeropuerto o en la calle nos hemos podido cruzar, no una, si no tantas veces… Incluso tal vez nos empujamos por las prisas, nos pisamos sin querer y nuestras miradas se enfrentaron con desprecio sin saber quiénes somos, quiénes fuimos, quiénes pudimos ser.

Con éste, siempre aparece otro pensamiento: ¿y si nuestro yo más profundo o el alma invisible que aún duerme en nosotros sí se reconocieron? Y que él, ¿por qué no?, piense desde entonces, de alguna manera, en mí.

El

Yo creo que existes, porque de alguna manera te siento en el aire, porque te pienso, porque prefiero creer en el mito. Te nombro y creo un cuento en el que somos los protagonistas, o mejor aún, personajes secundarios que embellecen este largo cuento que está repleto de reencuentros imposibles, donde se unen fantasmas de la memoria y duendes de la ilusión. Has surgido de la nada, pero yo te dibujo en un futuro imaginario. Quisiera que fuéramos dos personas reales encadenadas a un mismo sueño. Porque detrás de tus ojos, presiento más realidad que en las cien miradas y doscientos zapatos que me pisan en una combi.

Ella

A veces creo sentir que me acompaña en la cama. Y no pregunto quién es porque no quiero que ahoguen mi duda.

El

6:15: Hoy me he despertado pensando despertar con ella. Apenas recuerdo nada de anoche. He preferido no pensar en ello y he vuelto a cerrar los ojos. Al abrirlos, horas después, he encontrado como siempre la almohada vacía. De repente he sabido que era ella, pero esta certeza ha durado tres segundos. Los recuerdos etílicos se mezclan con mis sueños y no sabría asegurar cuál de ellos es cierto.

Ella

A veces sueño que lo veo, y cuando él me mira o pretende acercarse, me despierto con una leve sensación de resaca y una poderosa excitación. Hoy, después de levantarme, he leído sus correos, he reído y me he puesto nostálgica. Entonces he visto, en el espejo, lo ridícula que a veces soy. ¿Ya soy grande para nostalgias estúpidas?

El

El otro día fui, busqué y me quedé mirando las pocas fotos que tengo de niño, me pareció reconocer su mirada en la de una de mis compañeras. No era ella, ya lo sé, pero no puedo evitar seguir jugando a recrear su infancia y unirla a la mía. Como queriendo evocar un pasado de hace pocos años y no de los siglos reales que tenemos. Cuando ella aparece, todo es puro instante sin memoria, sin opción a hundirme en falsos recuerdos. Sin embargo, mi imaginación se desborda cuando ella huye y evoca escenas que nunca ocurrieron y que ocurrirán. Todo es tan increíble que a veces me parece verdad.

Ella

Cuando camino por la orilla de una playa, siempre quedo fascinada por el poder de atracción que tiene el agua. La ves pasar y quieres irte con ella, entrar en ella. El paraíso puede que no esté en la otra orilla, pero me encanta pensar que al final está la isla que me dará cobijo cuando quiera vivir un sueño.

El

Hacía tiempo que hay una escena que siempre vuelve a visitarme. No me importa si es real o no. Son tantos sueños y su imagen que me persigue, que me siento y la dibujo. Como un gran artista me inspiro y de repente aparece ella en un papel, dibujada por la tosquedad de mi lápiz.

Ella

Dentro se está mejor, el mundo permanece fuera. Me relajo, olvido, vivo. La niña que sigo siendo es capaz de correr ligera, vuelvo a tener la mirada limpia.

El

No puedo dejar de sonreír al contemplarla. La veo surgir como del agua y siento que, de algún modo, todo ha sido verdad. Nuestra verdad…

Mi historia de Navidad

Mi Mamá por alguna extraña razón, que desconozco, siempre en su nacimiento navideño tiene 3 niños Jesús, me parece que uno es propio del nacimiento “arequipeño” que usamos, otro es uno muy antiguo que supongo conservara por cariño y la historia que lleva consigo mismo, y otro es una figura mucho más grande, este ultimo me parece que fue un regalo, de todas formas hoy preguntaré el origen de estos 3 niños. Lo interesante fue que esta semana mi mama descubrió algo interesante en el calendario, esto:

En el día 25 dice: “Navidad de Jesús, Sergio, Claudio”. Sorprendentemente es el nombre de mi Hermano (Sergio) y el mío (Claudio). Para descartar si era solo una coincidencia fue en busca de otro calendario como este y se encontró con lo mismo. Yo he intentado buscar calendarios parecidos en otros lados pero normalmente no hacen referencia la mayoría a los nombres, algunos pocos solo a las fechas especiales, por lo cual fue complicado compararlo.

Que extraña y divertida coincidencia!!!, hoy, según el calendario, es el día de Jesús, Sergio y Claudio, así que tengo un motivo distinto (adicional) para celebrar navidad.

Dicho sea de paso, en los últimos años el espíritu navideño se fue pediendo poco a poco, quisiera vivir nuevamente esas épocas donde rezaba a media noche, cantaba villancicos y realmente creía en Papa Noel, y si que creía, me sacaban al balcón en las noches del 24 y me decían mira!, mira! allí – señalando con el dedo hacia las estrellas – allí va, en su trineo, mira mira!, y yo ilusionadísimo mirando al cielo, lo ves? Lo ves? – Me preguntaban – y yo, si claro, si! si lo veo!, y lo crean o no, recuerdo que alguna vez lo vi.

No recuerdo tener tanta expectativa sobre lo que recibiría en navidad, pedía cosas inverosímiles a Papa Noel (según me cuenta mi mamá) y cuando el me traia un regalo distinto al que pedía siempre venia acompañado de una carta disculpándose y explicando que ya se había agotado lo que quería, o algo así (grande Papa Noel!!), igual ese solo hecho, me reconfortaba y era feliz con mi regalo.

Pero eso si, me encantaba la fecha, los olores típicos de estos días, el solo hecho que se acerque diciembre, que en casa se armara el árbol de navidad y nosotros verlo, porque de niños podíamos solo ver, porque podíamos ser “toscos” y romper los delicados adornos que existían hace años, o el nacimiento, o la vajilla.

Disfrutaba tanto la navidad, sobre todo cuando podíamos viajar a Lima para pasarla con mis tíos y con mis primos, o mis primos podían ir a Arequipa era lo máximo, no importaba si tenia uno o mil regalos, lo que importaba era la emoción de compartir con la familia (que dicho sea de paso prácticamente no nos veíamos el resto del año) recibir un regalito, y comer…mmm… esas ensaladas, el panteón, y el pavo que duran hasta enero.

No recuerdo en que punto exacto fue que descubrimos que Papa Noel no existía, que era un montaje año tras año de mi madre y mi abuelo. Tampoco estaba consiente de que cada año las navidades éramos cada vez menos, quizá sin querer hemos aceptado que la partida de quienes hemos amado se lleven un poco de nuestra inocencia y espíritu navideño, o quizá también hemos permitido que al crecer el peso de los años dejen sepultado ese espíritu.

Pero algo si sé (es más fácil decirlo que hacerlo), la felicidad es una decisión y como tal uno puede decidir ser feliz en estas fechas, claro, darle un espacio a la nostalgia no esta mal, pero si hay motivos para vivir feliz, piensa esto: cada 60 segundos que tú pases enojado, angustiado o mal, es un minuto de alegría que no volverá. Mira en la noche a tu alrededor y celebra con quienes aun estamos aquí (en este mundo) y permite que ese niño nazca en el corazón de cada uno y nos permita recordar el verdadero propósito de esta fiesta.

Feliz Navidad, llena de bendiciones para ti y tu familia, son realmente mis mejores deseos

Solía ir a leer a un café en un pequeño centro comercial frente al mar. Me gustaba escaparme a media tarde, porque por lo general no hay gente a esa hora y así uno puede concentrarse en la lectura.

Pero esa tarde en particular, me distrajo una conversación, poco a poco deje de entender lo que leía. Decidí recostarme, cerrar lo ojos y escuchar:

–        Es extraño y tan gracioso…

–        Dibujas en tu cara una sonrisa como si la vivieras

–        Y quien dice que no… hay cosas que pasan y otras que no

–        Pero no dices que al fin de cuentas deben pasar, en tu realidad o en tu imaginación, siempre están ahí y suceden. Ese es tu problema

–        El problema es mi falta de imaginación…

–        No! Viejo, aterriza, pisa tierra, si algo no te falta es imaginación, más bien vive por ti

–        Yo vivo, si! Yo vivo…

–        Pues Claro! Claro que vives, pero vives en tu mundo…

–        Si pues! Un mundo que me hace feliz, un mundo que me hace vivir

–        Si te hace vivir no estarías sentado aquí, con tu taza de café, tu cigarro y repitiendo tu desdicha

–        Es que no lo tengo todo

–        Seria mejor si dijeras “al menos tengo algo”

–        ¿En verdad tengo algo? (risas irónicas)

–        Tienes vida, tiene familia, tiene alegría, talento…

–        Y de que sirve todo eso, si me falta algo…algo más grande…algo…

–        Tonterías! te aferras a la nada, pisa tierra y comprenderás. Tienes una meta, un camino

–        Un camino si, pero no quiero recorrerlo solo, le temo a la soledad.

–        Siempre crees estar solo y no ves más allá, crees que la vida solo sabe quitar cosas, pero la vida sabe dar y dar…

–        Dar tristeza, eso lo puedo esperar… Tengo una rabia y una felicidad, tengo tantas cosas en que pensar.

–        Siempre pensando en ella ¿verdad?

–        Si… así es, si no estuviera pensando en ella no estaría aquí. Escucho ruidos y me atormento, y pensando en ella reconozco una paz, un silencio, guardo fuerzas para volverla a ver

–        Pero no esta…

–        Aun no, pero sé que pronto llamara, por la otra línea me dirá…

–        Te dirá que!, ¿que le prestes algo o que le ayudes en algo?… o qué pasa si está de la otra línea callada?

–        El silencio es compañero en el tiempo, es mi costumbre escucharla en mi mente, solo necesito saber que esta ahí para poder hablar con ella, ella sabe que la escucho…

–        ¿Y ella te escucha a ti? … supongamos que si, que más quieres

–        yo nuca pido nada, solo deseo tener algo, una vida, una pequeña casita, un paseo por la plaza y otro por el jardín. Quien sabe uno a orillas del océano u otro en la orilla de la vida

–        epa!! ¡Eso es solo poesía! …No lo digo yo, lo dice ella

–        pues no, no es poesía es realidad, en realidad con palabras diría yo, …y si simplemente fuera poesía, que de malo tendría

–        la poesía no te da de vivir, no puedes comer las hojas en donde escribes, no puedes vestir de versos tu cuerpo, no puedes vivir en la casa que pintas en tus hojas, no podrás tenerla con tan solo soñarlo

–        (silencio)

–        ¿cabe en tu nostalgia una pausa?, sabes que lo que digo es verdad, ya deja de exprimirte el alma y ponte en marcha, hay tanto por luchar, tantas guerras que ganar, guerras de vida!!, guerras que con manos no podrás amasar, ni mucho menos pintar, ni mucho menos escribir, porque así es la vida, eres un mortal, y en tu caso…no tienes esas manos

–        No tendré manos pero aprenderé a pintar con los pies…

–        Buscas excusas a la vida, dejas pasar oportunidades, quieres llegar rápido a la salida de un mundo al que no has entrado

–        no tengo la visa para vivir, siento estar condenado a mirar y mirar, sin voz ni voto, volverme el mediocre en una sociedad…

–        Perdón, ¿no fue ella quien te dijo que tienes todas las de ganar? no me dijiste tu que sus palabras son ordenes, o mentiste también cuando dijiste que serias el mejor por ella

–        Y lo seré, seré el mejor para ella…

–        ¿te quiere?

–        Mucho, tanto como yo a ella

–        Si eso es verdad, porque no contesta tus llamadas, porque no acude en tu soledad, porque sientes que te menosprecia si en verdad te quiere

–        Tiene cosas en que pensar

–        Mas importantes que el amor supongo, parece una chica centrada y quiere una carrera, quiere una vida planificada, quiere seguramente alcanzar sus sueños

–        Y yo también

–        Entonces estudia, trabaja y sé el mejor…

–        No es tan sencillo, no tengo nada claro, soy miope en mi camino, torpe en mi andar, brusco con las manos y de cara algo abatido

–        Tienes un trabajo, un trabajo envidiado

–        Si, y estoy muy orgulloso de ello

–        ¿Hasta cuando te durará? Es un privilegio para tu edad, pero el tiempo pasa y se refleja en tu cara, mírate tienes una barba, y esas marcas? Arrugas ya? 2 o 3 canas? Todo eso indica tu edad

–        Se pasa el tiempo, si! Lo sé! nunca me dejo de lamentar….

–        Pues sí, se pasa, te refugias en una nube y no dejas que nadie la pueda alcanzar

–        Tengo miedo, necesito ayuda

–        Y la buscas en ella, ¿es justo eso? lo pregunto por ella. Crees que ella puede darte la ayuda que necesitas ¿por qué tendría que hacerlo? ¿nunca te pusiste a pensar que también ella tiene su nube?

–        Me tomo la cabeza y quiero dejar de pensar, no se que hago aquí y porque trato de manipular a la gente, tal vez mi error fue pensar que me amaría

–        Siempre apagas la luz, como de costumbre, y pones música, intentas cerrar los ojos para dormir y no puedes

–        Si pudiera dormir tal vez en un sueño profundo me quedaría, tal vez nunca más despierte

–        Apareció la victima! Mira, algún día encontraras una razón de vida, esa razón que te hará levantarte, cada mañana, con el sol

–        Algún MALDITO DIA!!! … siempre digo eso, siempre lo que no pude hacer hoy lo haré mañana y mañana será pasado y pasado será traspasado y así lo único que conseguí hasta hoy es levantarme cada mañana y ver en el espejo el reflejo de una, luego dos, y ahora tres y así pasaran las décadas, y yo aun seguiré levantando de esperanzas la vida

–        Que optimista eres (burla)

–        No hay tiempo

–        Tu eres el tiempo…tu haces y rehaces lo que quieres, y puedes moldear la vida

–        ¿No que no?

–        Nunca digas nunca

–        Pero que puedo hacer

–        Mátate, tal vez así seas feliz (ironía)

–        Pero así no podría tener a mi amada (sonríe)

–        Anda y díselo, dile que la amas

–        Lo sabe

–        ¿Pero lo entiende?

–        Pero al menos lo sabe

–        ¿Sabe que te esta perdiendo?

–        No es cierto…

–        Si lo es… el amor a veces es como una flor: cada día cae un pétalo, cada día pasan los  minutos y terminas ahogándote en todos los “te quiero” y te amo que llevan su nombre, cada día inconscientemente te convences que nunca podrás tenerla…

–        Prometí esperarla

–        Y ella te pidió que no prometieras

–        …ahora siento morir (suspira)

–        Si mueres tu, muero yo

–        Eres mi corazón, eres mi conciencia

–        Pues si, y sin ti no vivo, pero si yo muero tu también te vas conmigo ¿no lo sabias?

–        No

–        Pues sin saberlo me matas, me matas tu y tu mar de lagrimas que me ahogan, me asfixia tu corazón comprimiéndose, me ponen contra la pared tus palabras que no quieres decir, tus angustias son las mías…

–        Sufro…

–        Lo sé

–        Solo dile que la amo…

–        ¿Otra vez? Si lo sabe, no dices?

–        Me tengo que ir

–        Ve, eso es lo que mejor sabes hacer… toma tus cosas y ve, yo me quedare a dar respuesta a todos los que pregunten por ti

–        Miénteles, diles que estoy bien, que fui tras una ilusión

–        Pero vas en busca de una realidad?

–        Deséame suerte, tal vez nadie me podrá liberar o regresar… ojalá

–        ¿y si ella quiere saber donde estas?

–        Mi amor ira dejando huellas, no aquí, sino en mi mundo, en las nubes, detrás de aquella pared que nunca se termino de construir

–        ¿Volverás? ¿volverás por mi?

–        No…Esta vez no

–        Siempre jugaste de visitante y perdiste por goleada

–        Me gustaría jugar de local, y perder por goleada, pero al caer al suelo saber que es mío, que puedo quedarme ahí sin ser sacado y en mi lugar dejar una flor abonada con mi muerte

–        Jajaja, que – tra – gi – co… mira, quizá tal vez por eso el destino nunca te dejo jugar de local

–        Puede ser… entrenaré entonces (sonríe mientras se va)

–        Suerte

–        La suerte es para los tontos

–        Por eso:  suerte!!

Abrí los ojos, cerré el libro y me paré, son pocas veces las que puedo escuchar las conversaciones entre mi nostalgia y mi conciencia.

De pequeño crecí escuchando música de poetas, de los verdaderos canta autores altamente inspirados… a veces, uno puede leer una canción y entender muchas cosas, si no, puedes escucharla más abajo, pero pon atención al resumen de lo que tu significas, mi querido amigo “humano”…

Soy un Ser Humano

Más allá de cualquier ideología
mas allá de lo sabio y lo profano
soy parte del espacio, soy la vida
por el hecho de ser un ser humano.

Yo soy el constructor de mis virtudes,
como lo soy a la vez de mis defectos.
Torrente inagotable de inquietudes
genial contradicción de lo perfecto.

Yo puse las espinas en la frente,
los clavos en los pies y ambas manos
después rompí a llorar amargamente
la muerte irreparable de mi hermano.

Por mi se hace polémica la duda
quien soy? a donde voy? de donde vengo?
a través de los tiempos tan aguda
que por ella renazco y me sostengo.

Soy el que abrió la caja de pandora
que guardaba los males del planeta.
no escapó la esperanza, en buena hora.
por ella sobrevivo y soy poeta

Yo soy quien ha creado las prisiones
y la lucha fratricida y la injusticia
pero también he inventado las canciones
y el encanto sutil de una caricia.

En nombre de mi Dios
soy asesino, embustero, fanático y tirano.
desafiando las leyes del destino
tengo sangre de siglos en las manos
mas también en su nombre soy la rienda
que consigue domar a tanto potro.
seria sin un orden la merienda
de comernos los unos a los otros

Soy el poder
que condena los instintos naturales del hombre.
mi censura, reptando por oscuros laberintos
impone la moral de su estatura.

Yo soy un individuo entre la masa.
la coincidencia es sólo un accidente.
busco esposa, doy hijos, tengo casa,
soy la opción de un cerebro inteligente.

Que vale mas, inquietud de mi existencia,
cuando llegue el final y quede inerte,
si el arte, por fijar mi trascendencia,
o el eterno misterio de la muerte.

Por todo,
mas allá de cualquier ideología,
mas allá de lo sabio y lo profano
soy parte del espacio, soy la vida
por el hecho de ser un ser humano

Artista: Alberto Cortes

Si quieres escucharlo declamar, entra aquí: (http://www.youtube.com/watch?v=pY0DMsMCU28)

Si deseas escucharlo en estudio, te recomiendo entrar aquí: (http://www.youtube.com/watch?v=1Q28lMzU8JA)

Sería a causa de la luz de la luna – que todo lo distancia y vuelve irreal –  que al ver la figura alada, posada aquella noche en el filo de mi ventana, lo primero que pensé era que un ángel venía a mí.

Un poco más tarde, ya calmado y procurando mirar con atención, me di cuenta de que el ligero brillo lunar sólo iluminaba mi alma que huía…Eran las dos y treinta de la  madrugada en punto y se fue. Se montó en su nube azul, tenía destino fijo, pero andaba con nervios, esas cosquillas que siente uno antes de algo importante. No sabía si te vería, quizás sentía demasiada ansiedad por verte, por encontrarte esta vez…

Fue bajando poco a poco. A lo lejos veía un parque familiar, y allí una figura que no reconocía, ¿serias tú? Me alegraría tanto y tanto al verte.  Metro a metro, cada vez más cerca, aquella figura fue tomando forma, ¡eras tú!, con tu pijama holgada y abrazando una almohada blanca, junto a la banca del parque, frente a tu casa…

Me alcanzaste a ver, y una increíble sonrisa se dibujó en tu rostro, de un salto dejé la nube y corrí hacia ti sin palabras, solo caricias, abrazos, besos. Nos montamos a tu nube,  a nuestra nube, interminablemente azul.

Giraste… Tu cuerpo se movió hacia mí con la inocencia fingida del acto casual. Después ladeaste la cabeza y con una mano, apartaste el cabello, con el único propósito de dejar al descubierto tu cuello. Como si éste te estorbase para hablarme, fue como si el giro de tu cabeza y el vuelo de tu cabello fuesen los movimientos de una danza espontánea… Lentamente, me miraste, como si yo ocupase toda la capacidad de tus ojos, llenándome de tus pupilas que se agrandaban y se fijaban en mí con interés exclusivo. ¡Qué ganas de gritarte que te amaba! … En un momento dado, frotaste un labio contra otro, procurando que yo siga todo el proceso sin perder un detalle. Por fin, tropezó tu cuerpo con el mío y en el movimiento impreciso de una leve torpeza, terminaste recostada sobre mí.

¡Qué cantidad de palabras de amor y de pasión, puedes decirme con tus silencios! Vimos al tonto del pueblo que gritaba poemas de amor creyéndose Quijote o Cyrano, inventando doncellas en los balcones de algunas casas. Y reías, te divertía estar en tu nube, dueña del mundo, de la interminable noche, sintiéndote lo que eres: Exclusiva.

“¿Qué edad tengo?”, preguntaste mientras te engreías en mis brazos. “Tienes la edad de cuando se está seguro de que en todas las partes del mundo viven, piensan, sufren o ríen  como tú… Tienes la edad de mentir y que se te note, y de la risa cómplice. Tienes esa edad buena, en la que todo está a punto de suceder… Recuerda – te susurré tiernamente al oído – El hoy es un segundo que tiembla inseguro, el pasado no ha existido y el mañana no es sólo todo lo que queda, sino que también es lo único que llena el pensamiento.”

¿Esa es mi edad? – contestaste – que bella edad tengo – suspirabas – , y ¿Cuál es tu edad?, preguntaste mientras te acoplabas en un abrazo tierno, “¡Mi edad! – exclamé con picardía – es la de quien sonríe sin saber por qué, pero que se sabe feliz: sí, la del tontito, si quieres verlo así, tengo la edad del que se enamora en cada esquina…” y tú reías cómplice,  “En serio – dije coqueto mientras sonreía -, tengo la edad de los veranos que no se acaban y de las fiestas que están a punto de empezar, de las palabras vacías pero llenas de promesas, de las miradas de miedo inseguro… Hoy tengo esa edad que nunca termina y que siempre está amando…”

(Silencio…)

Te quedaste acostada en mi pecho, dándome la espalda mientras jugaba a pintarte el cuello a besos, y tu mirada no dejaba de ver el nacer de un nuevo día… y tus palabras de siempre, anunciando tu partida mientras apretabas suavemente mi mano: “Es hora de irnos. Terminó una noche más.”

un Domingo en Miami

Hoy fue un buen domingo, tome sol, camine por la playa, vi una mini largatija y perseguí una gaviota, se me ocurrió una idea para un cuento y casi casi termino el libro de Roberto Bolaño. Cuando me acerco al final de un libro, sobre todo los que me atrapan,  me da una rara nostalgia… es como cuando no quieres que acabe el día cuando te era tan divertido jugar y la energía te sobraba…


Luego de un rápido check out, me fui maletas y una gran pareja de amigos a ver algo de Miami, terminamos por la avenida más famosa, Ocen Drive, llena de restaurantes, hoteles, bares, lujosos autos e incluso conocí la casa de Versace.
Los restaurantes tienen por costumbre poner los platos que venden servidos en la entrada, algunos mas extravagantes, lastima que solo pude comer una ensalada… lo queme dejo pensando que seria de mi sin la  prescripción del medico antes de viajar, hay tanta comida por aquí, que me hubiera encantado probar de todo un poco!
Me sorprende tanto orden, tanta moda, tanto auto de lujo, tanto latino, tan poca publicidad, tanto de todo, la capacidad de sorprenderte con alguna cosa que veas (para muestra 2 botones: vi un gay bailando en la calle vestido de abeja, y un tipo paseando con su perro en una moto) y la cantidad increíble de razas que hay por aquí…Ahora, ya instalado en mi nuevo hotel, un poco mas lejos de la playa, listo para descansar y ordenar ideas. Que empiece una gran semana!

Recuerdo – Cuento

Acabas de preguntar si me acuerdo de ti, sin saber siquiera que no ha pasado un día en que no te recuerde, que no ha pasado noche sin soñarte, que no hay olor que no precipite en mí recuerdos inolvidables, que no ha existido paraje hermoso en donde no insista en colocarte mentalmente, que cada vez que timbra el teléfono me empieza la taquicardia y llego a contestar cerca al infarto creyendo que eres tú; que no ha existido rostro comparable al tuyo, ni cuerpo, ni caricias, ni nada. Que no ha existido más que el recuerdo desde aquel 6 de agosto en que decidiste partir.

Te has quedado en silencio, con un gesto interrogante, mientras exprimo los segundo para acordarme de todo lo que hemos vivido juntos tantos años atrás. ¿Que si me acuerdo de ti? Por qué no hacerlo, si fuiste, eres y serás, un motivo de vida maravilloso, si te llevaste años de locuras y me dejaste en rehabilitación de un amor infinito.

Y ahora me has encontrado 10 años después, en este mismo café, donde una tarde de lluvia te vi entrar empapada, sacudiendo el paraguas, exprimiendo tu cartera y con el maquillaje que te caía por el rostro de esa forma tan chistosa. Ni sentarte podías porque no había dónde; y te atreviste a sentarte junto a mí, porque aquel día que más podría salirte mal, si ya todo parecía ser sacado de una fantasiosa película barata. Terminaste justo en la mesa de un barato fumador de premier, de un solitario bebedor de café, encaprichado en leer hasta la última letra de aquel diario prestado. Aquel día se multiplicó, cambió de lugar, pero nunca de esencia, cada día un poco más temprano, hasta el punto en que no pudimos dejar de vernos de sol a sol y de transformar una casualidad en un amor sin fronteras.

No has cambiado nada, estás idéntica, aún con ese gesto interrogante, tus ojos titilan una hermosa danza; y yo he de seguir mirándote fingiendo buscarte entre mis recuerdos, fingiendo que soy capaz de olvidar, fingiendo un gesto impuro, entrecerrando los ojos y llevándome la mano a la barbilla, examinándote centímetro a centímetro sin decir nada; y tu expectante a tan resonante pregunta – si me acuerdo de ti – como si fuera fácil olvidar lo vivido intensamente, como si fuera fácil olvidar mi vida misma. Como si fuera fácil olvidar que por ti fui todo y por ti fui nada, que por ti cruce ríos y montañas, que me adecué paraje a paraje a tu camaleónica forma de vivir el mundo y que cambié todo, dejé todo por ser parte de ti. Como si fuera fácil reconstruir una vida olvidada, esperanzado en que regreses algún día para volvérmela a quitar; y que llegado el momento, hoy, ya frente a mi, solo te atrevas a preguntar: “¿Kike? ¿Te acuerdas de mí?”. He esperado tanto este momento y soñado tanto este encuentro, que sólo intento acumular todo el aire posible, verte directo a los ojos y exhalar un merecido: “NO”.

Mi tiempo – Cuento

El último día que conversamos, no fue diferente a los demás, mejor dicho, fue extraordinariamente normal, el lugar siempre es indefinido, o como a veces dices; en donde menos lo crees, a la hora que no esperas, y con las respuestas exactas a tus preguntas incorrectas… ¡que genial es hablar contigo!

Aquel día, una duda rondaba por mi cabeza, pero antes de preguntar, quería disfrutar ese paseo por un soleado parque junto a ti. Aprecio tanto tu tiempo, que el simple hecho que te juntes conmigo a caminar y a compartir, es todo un honor. Unos árboles de eucalipto, que separaban la cancha de futbol del parque, impregnaban de ese olor fresco el ambiente y los olores activaron todos mis recuerdos de infancia. La gente que caminaba, jugaba, o simplemente conversaba sentada en el pasto me era familiar,  todos parecían reconocernos, pero nadie nos hablaba, simplemente nos sonreían como saludándonos.

Ese clima me encanta, quizás eran las 2 o 3 de la tarde. El sol calentaba, pero el viento frío refrescaba lo suficiente para hacer de esa caminata placentera. Cruzamos todo el campo a paso lento. Nos sentamos bajo un árbol junto a una acequia seca para seguir conversando. De pronto un silencio nos atrapó unos segundos y me dijiste: “¿Qué es aquello que me querías preguntar?”. No pude contener una sonrisa amigable ante tu pregunta, eres tan cortés como para preguntar, pese a que ya sabías exactamente mis preguntas. Asentí con la cabeza agradeciendo el gesto y nos reímos de nuestros pensamientos. De pronto, sin terminar de ordenar mis palabras, te dije: el tiempo… ¿cómo puedo controlar el tiempo? Y tu me devolviste enseguida una risa amigable, sonó un poco más gruesa, pero a su vez más amigable; tanto que me contagió al momento.


Yo sabía que mi pregunta no tenía sentido, ni razón; así que decidí explicar el por qué de mi interrogante. “Lo que sucede, te dije, es que últimamente me es muy curioso cómo pasa el tiempo, cómo se puede ir tan lento en un mal momento y cómo pasa tan rápido en otros. Cómo se pierde la noción del tiempo, por ejemplo junto a ella. Es como si todo sucediera a la misma vez en distinto tiempo, para algunos veloz, para otros muy lento, como si las horas se convirtieran en minutos cuando uno está… no sé, ¡viviendo!, más siento que pasa lento cuando uno está, por decirlo así, muriendo”.

No vi que gesto pusiste ante mi improvisada forma de ver el tiempo, pero si sé que nos quedamos en silencio mientras yo miraba el pasto y jugaba con él entre los dedos de mis manos. De pronto, después de exhalar una gran bocanada de aire dijiste con firmeza: “El tiempo no existe”. Esperé en silencio mientras inclinaba mi cabeza hacia ti, “El tiempo no existe”, volviste a sentenciar con una voz más protectora. “El tiempo es un invento humano, es una forma muy humana de intentar medir las cosas en espacios determinados. Si no dime tú ¿Qué es un año? ¿Un siglo? ¿Una hora?, ¿En realidad tu crees que al universo le interese una hora humana?”. “¿Y qué existe en vez del tiempo?” pregunté. “No es que exista un equivalente”, me dijiste cariñosamente, “El “tiempo” existe en tu vida, en tu corazón. Si no, dime tú, cómo te puedes explicar las falacias que vives; esos momentos de felicidad incalculable pasan tan y tan rápido que cuando te das cuenta han pasado horas; y en ese momento sientes que han pasado minutos. Pero, ¿no es acaso en ese espacio de horas, en que algunos momentos se vuelven eternos? ¿Cómo podríamos explicar eso?”. “Tienes razón!”, te dije riendo y tu continuaste explicando “Esos momentos inolvidables en tu vida, pasaron en un instante de tiempo que parecía más corto de lo que era, si lo mides en “tiempo”. Pero ¿te has dado el trabajo de medir cuánto “tiempo” te duran esos momentos mágicos, inolvidables?”…  “Hasta ahora no se han ido y los puedo re vivir una y otra vez”, te dije. “¡Correcto! Me ¿entiendes ahora?” me preguntaste interesado, y los dos a la vez dijimos, “El tiempo no existe”.

Finalmente todos controlamos nuestro tiempo, lo adaptamos y lo aceptamos según la circunstancia, según el momento, pero nos han enseñado a adaptarlo a un esquema, a una medida, a guiarnos por un calendario y por un inagotable tic-tac. “Tu puedes hacer que un día dure dos”, me dijiste con voz suave pero firme, “es más, estoy seguro que ya lo has hecho hace poco. Un día puede pasar lo suficientemente entretenido que no vas  notar cuando se ocultó el sol ni por qué lo hizo, porque simplemente estás viviendo y vives en armonía con todos los actos naturales del mundo que te rodea. En la medida que vives, que sueñas, que piensas y claro, que no piensas, te darás cuenta que el tiempo no es una medida legal, que no has de poder medir tu vida en función a tu cuerpo ni a tus logros, si no más bien en función a tu ser, a tu alma, que dicho sea de paso, es al igual que yo, eterna. Dime tú ¿Crees que a la eternidad de tu alma le importe un par de horas humanas, cuando se ha llenado en ese par de horas humanas, de un recuerdo que lo acompañará a la eternidad?” “Tienes razón Dios” respondí.

Que porque NO escribo

Quizá no sea solo un porque. Ser escritor es una tarea ardua, complicada pero en resumen una labor disciplinada, algo que, por lo general, no es fácil de hacer un habito.

Deseo dar este espacio porque de cuando en cuando, en mi propia disciplina logro algo, tengo texto interesantes, algunas anécdotas, algunos enfoques laborales, y porque no, alguna idea de la novela que siempre quize escribir.

Ahora, porque escribo esto

Quizá sea la fiebre de tener por primera vez una “feria del libro” a 2 cuadras de donde estoy, y me doy el lujo (porque si que es un lujo) de pasear y mirar a la hora de almuerzo, a la hora de salida o incluso a la hora del S3.
ves tanto y tanto libro, posado allí, mirándote como pidiéndote ser leído, que uno reflexiona sobre la cantidad de información que no alcanzaras a leer en esta vida… y pensando ademas de las cosas que uno desea compartir…

Claro, detrás de cada libro hay una persona, que quizá como yo (pero mucho mas disciplinado) tenia una de esas ideas geniales que logro concretar en una obra, en la primera de muchas, o en la ultima, y algunas (muy pocas) altamente trascendentes, y algunos, trascendentes totales para algunos otros pocos…

siempre he creído que, así como tienes un alma gemela y varias compañeras, cada uno debe tener por ahí, su libro gemelo, y varios compañeros…  Probablemente (o Karmicamente) este destinado a escribir algo “gemelo” para alguien, o “compañero” para otros, en todo caso, desde aquí lo descubriré

finalmente, no se quien eres, ni porque estas leyendo esto, si te conozco o no, pero quiero que sepas desde ahora que encontraras cosas que escriba que las hice pensando en un bien común, en que alguien más se beneficie de esta información, pero cuidado, también encontraras texto total y completamente egoístas, donde escribiré sobre lo que en ese momento me venga en gana, sienta, crea y piense.
Disfruta este blog.

No se si te ha pasado que si estas usando tu correo de trabajo para mandar actualizaciones a tus contactos, los servidores están enviando demasiado tus correos al spam, la pregunta no es porque, si no mas bien que hacer

Lo primero que debe conocer son los dos motivos principales por los que sus correos pueden ser catalogados como SPAM:

  1. Los destinatarios de sus correos no deseaban recibirlos o no son capaces de visualizarlos correctamente y realizan una denuncia de SPAM en las listas RBL (listas negras publicas internacionales).
  2. Sus correos son detectados automáticamente como SPAM por un filtro Bayesiano.

En la web hay buenas paginas con tips o detalles, como la del Gobierno australiano, en http://www.acma.gov.au/WEB/STANDARD/1001/pc=PC_310520 donde podran ver entre otras cosas como Protege tu dirección de correo electrónico, sobre todo la empresarial.

Ahora es importante que para la legislación peruana que cuando uno envía un correo de este tipo, informativo – empresarial adicione al final del contenido una nota aclaratoria que les copio a continuación

IMPORTANTE: Este mensaje se envía de acuerdo con la ley Nº 28493 que regula el uso del correo electrónico comercial no solicitado (SPAM),  por lo que no puede ser considerado SPAM. Sólo ha sido remitido dentro del mercado de viajes y no a una base de datos anónima e indiscriminada. Si no desea continuar recibiendo nuestros mensajes, por favor responder este e-mail con el asunto REMOVER

Adicionalmente les doy unos consejos para evitar hacer SPAM, por ejemplo:

1. Filtre su base de datos de e-mails para evitar envíos innecesarios.

2. Cuide el contenido del Titulo o Subject y cuerpo de sus correos para evitar los filtros anti-spam por contenido o filtros Bayesianos.

Los filtros Bayesianos aunque representan la última técnica en la lucha contra el SPAM se basan en un método estadístico descubierto en el siglo XVIII, por el clérigo y matemático Thomas Bayes, (1701-1761). La estadística bayesiana es una herramienta muy eficaz para poder calcular la probabilidad de que ocurra un suceso determinado, en nuestro caso que un e-mail sea SPAM. Para realizar este cáculo estadístico nos basamos en la experiencia de lo ocurrido anteriormente en casos semejantes.

Para evitar que nuestros e-mails sean catalogados como SPAM por un filtro Bayesiano es importante que conozcamos cómo funcionan: Cuando un ISP recibe un email y una persona determina manualmente que se trata de un caso de spam, se observa la frecuencia relativa de cada una de las palabras del mensaje, se calcula su probabilidad de ocurrencia y se actualiza el filtro Bayesiano con esta información. También se hace exactamente lo mismo con los mensajes que se reciben y son considerados como no spam.

Cuando ya hemos entrenado a nuestro filtro Bayesiano con muchas palabras asociadas a la práctica de spam y no-spam, podemos pedirle que calcule de manera automática la probabilidad de que cada e-mail que se reciba sea o no sea spam en función de las palabras que contiene, por ejemplo “viagra” ó “gratis”, “enlarge”. Así se calcula la probabilidad de que el mensaje sea spam. A esta cifra se le llama “spamicidad” y cuando supera un umbral (por ejemplo el 90%), se puede clasificar de manera segura como spam.

Una vez entrenado, un filtro Bayesiano ofrece muy pocos falsos positivos, ya que a diferencia de otros filtros, ataca la esencia del problema del spam: el contenido del mensaje. Recuerde que el método bayesiano es multilingüe e internacional, un filtro anti-spam bayesiano, al ser adaptable, puede utilizarse con cualquier idioma.

Por tanto, para evitar los filtros Bayesianos debe prestar especial atención al contenido y redacción de sus e-mails:

  • Evite utilizar un estilo demasiado comercial en la redacción de sus contenidos.
  • Evita las expresiones y palabras demasiado agresivas como “FREE”, “GRATIS“, “COMPRE AHORA” o “DESCUENTOS“.
  • No escriba nunca en mayúsculas en el Subject.
  • Evite el uso excesivo de signos de admiración o símbolos como $$.
  • Evite la utilización de la frase “haga click aquí ”.
  • Evite las frases redundantes y las instrucciones poco concisas.

Además, las más avanzadas soluciones en materia anti-spam incluyen un motor de filtro bayesiano de segunda generación, lo que supone no sólo un simple análisis de texto, sino también un amplio exámen de la forma y los atributos de los archivos adjuntos.

Si tiene curiosidad por ver cómo funcionan los filtros bayesianos, puede descargarse el programa gratuito anti SPAM K9 desde esta dirección.

4. Cuide el conteido del correo, como imagenes o código HTML insertado

5. Contrata un servicio autorizado de e-mailing para campanas de promocion.

6. Y Claro!, no haga SPAM.

El envío masivo e indiscriminado de correos a personas que no los han solicitado, no le harán incrementar sus ventas. Por el contrario dañara la imagen de su empresa y tarde o temprano acabará originándole serios problemas.

Creo que para todos es complicado recibir SPAM, y muchas veces sin queren queriendo lo provocamos, espero que estos detalles les sirva para sus proximos programas de envios de correos.

El otro día mostré en vivo y en directo una aplicación (TouchGraph) que te muestra como una genealogía de tus amigos en Factbook, de quienes están conectados contigo y entre si  de una forma muy visual .

Se llama TouchGraph, y básicamente lo que hace es buscar entre tu lista de amigos de facebook y ver que relaciones tienen, digamos que cuando tu entras al perfil de alguno de tus amigos puedes ver los amigos en común, mas no puedes ver los común que tienen ellos con otros…plop! Mira como se mas o menos mi perfil:

Mejor instálalo y míralo por ti mismo, me he sorprendido de ver que algunos de mis amigos conocen a otros que ni idea de que conocían… entra a TouchGraph o copia este enlace http://www.facebook.com/apps/application.php?id=3267890192 cuando estes en la web, anda a la aplicaci’on e intalala, quiza te pida algun tipo de java, acepta y pronto se cargara… cualquier aporte, comentalo, gracias

Me ha tocado dar charlas de web 2.0 y mucha gente me pide sugerencias de que criterios tener para hacer un bog, aquí les dejo los punto que considero tienes que tener en cuenta antes de hacerlo…

1) Escribe sobre algo que te apasione y domines

Se original en u blog, escribe porque te gusta, y quieres hacerlo, en ningún caso lo hagas solo con el objetivo de poner publicidad y ganar algo de dinero, porque el éxito de un blog es justamente tener seguidores de estilo que vas a imponer…

2) Busca tú estilo

Mencione el estilo que vas a impone, no copies de otros blogers, cítalos, lama o linkea sus paginas, pero siempre pon tus opiniones al respecto de lo que escriba, como tu eres, cada uno es original en su forma, y podrás imponer un estilo, acuérdate, aquí no hay reglas…

3) Cuida la ortografía/ gramatica / apariencia

Si, ten cuidado con esto, mucha gente es muy suelta y pone cualquier cosa, o incluso traducciones copiadas de googe que no se entienden, date el tiempo  de revisar tus entradas  antes de publicarlos

4) Escribe Periódicamente (siempre)

Busca una frecuencia que se ajuste a tu disponibilidad de tiempo, nunca lo abandones por más de una semana, la gente le gusta seguir y saber que hay de nuevo con tu blog, si dices algo cúmplelo, y evita siempre los miniposts que suena a “pongo algo rápido por cumplir” así pierdes seguidores, para eso usa un buen twet jaja

5) Comparte es más divertido /socializa
lee más de lo que posteas, busca bloger similares a tus intereses, y comenta también sus blog, Invita a tus amigos a participar de tuyo y que te dejen comentarios, puedes incluso escribir cosas para gente concreta de tu entorno,  postea tus entradas en tu face, o red social…

6) Disfrútalo o vuelve a intentarlo o déjalo

Si ves que en e tiempo no puedes con el ritmo, o tu blog no es muy interesante con el tema que escogiste, evalúa tus estadísticas y saca provecho a lo que mejor ranking te dio, re invéntate, vuelve a hacerlo, o si ves que realmente no es para ti, déjalo, pero no lo tengas en coma

¿Porque yo podría hacerlo? Algunas personas (generosamente) me han comentado que escribo “bonito” , algunas otras se han quejado de no tener todas las cosas que encuentro en el internet en un solo lugar… pero lo que importa realmente es si yo podre asumir esta aventura, bueno, aquí vamos!

Entonces, aquí encontraras sobre las cosas que me gustan, las que me llaman la atención, y las que no…

Quizá quieras saber que soy Administrador, que tengo estudios en Ing. Informática, que estudie Artes plásticas, que dicto clases, que tengo mi propia agencia de viajes y una empresa de soluciones informáticas, que me encanta ver a la gente, escuchar música, tener conversaciones que te hagan pensar, renegar cuando me apasiona algo, el café, leer, la tecnología, la mujer y claro, viajar!

Bienvenido a mi Claudiologia!

Escopeta

Dentro de dos poemas más
Voy a irme
Voy a correr con una escopeta en la mano
Hasta encontrar tus palabras,
Voy a fusilar una por una tus promesas
Delante de esa pared sucia
Donde pinté el sueño que te nombraba.

Dentro de dos poemas más
Voy a irme…
Después de todo
La escopeta está vieja de tanto estar encerrada
Y seguro va a tener tantas ganas como yo
De putear al mundo, a los hombres, al amor,
¡! Y de destruir todo!!
Hasta que no quede ni silencio
¡Ni cenizas!...
Ni nada.
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